Defendiendo la Autodefensa (II)

Acabé la primera parte diciendo que abandonar la Acción Directa es un error. Creo que en las argumentaciones contrarias a afrontar colectivamente las agresiones se tiende a crear cierta confusión con los conceptos Acción Directa y Autodefensa Feminista. Y de esto va esta segunda parte. Tengo que decir antes de seguir que esto también pasa en otras luchas, no solamente en la lucha feminista, pero creo que en ésta la voluntad de confundir parece mayor y la resistencia a usar todas las herramientas que tenemos a nuestro alcance y la resistencia a realizar cambios colectivos conscientes, parecen mayores también. Y la situación se alarga en el tiempo.

Entiendo la Autodefensa Feminista (ADF) como un reflejo igual y concreto de la Acción Directa (AD). Y entiendo la AD como todo el conjunto de acciones y estrategias que de manera autoorganizada realizan las personas que sufren una situación de discriminación/opresión y la quieren cambiar. La AD puede ser individual y/o colectiva y pretende responder a las agresiones inmediatas pero también crear unas mejores circunstancias que sean transformadoras a corto, medio y largo plazo. Así, la ADF es precisamente eso: responder a les agresiones machistas concretas (sean del tipo e intensidad que sean) y cambiar el sistema también. Quiero decir ya en este primer punto, que considerar la ADF como punitivista sería acusar a la AD también de serlo, y esto a mi me da que pensar en que eso significa quitarnos la capacidad de responder y transformar nuestras propias condiciones. Y eso a la práctica significa hacernos la contra.

punki

La lucha feminista ya tiene una tradición de uso de que la AD/ADF, sobretodo dentro de los grupos feministas autónomos, anticapitalistas y anarquistas. Esta tradición es profundamente radical e integral en el sentido de que plantea la ADF como método, como estrategia, como manera de organizarse y como manera de dinamitar el sistema, ya que se basa en cuestionar todo tipo de autoridad. Pero lo que le da más profundidad es que es la manera, la herramienta, para devolvernos aquello de lo que se nos ha desposeído: la capacidad de utilizar todas las herramientas que sean necesarias para cambiar nuestra realidad, partiendo de lo que (y el como) nosotras queremos/deseamos/necesitamos. I aquí quiero hacer otro apunte: presionar para que se descarte la AD/ADF como práctica, método o filosofia, acusándola de punitivismo es, otra vez, hacer la contra, ya que así se bloquea la posibilidad de recuperar nuestras propias capacidades de cambio, de agencia política, social, histórica y personal.

Según mi parecer la ADF tiene mucho que decir y tiene mucho que ver en todo esto del “cómo afrontamos agresiones en nuestros espacios”, simplemente por definición. Sólo mirando cómo funcionan la AD y la ADF lo entenderemos.

El primer pilar es la AUTOORGANIZACIÓN. Una de las bases es que son las personas que sufren una opresión/agresión las que se organizan entre ellas de manera horizontal. Así pues, desde este punto de vista no resulta inadecuada la existencia de grupos no mixtos como tampoco lo es la existencia de herramientas y estrategias pensadas desde las agredidas/oprimidas para confrontar las agresiones. Está claro, clarísimo. Que sé que alguien dirá que los hombres también sufren el patriarcado y que el sistema nos afecta a todas. Pero lo que está en discusión aquí no es eso, que es obvio, si no la posibilidad y necesidad de que las principales y evidentes afectadas por el sistema heteropatriarcal sean sujetos de lucha y se autoorganicen. Esto no es sinónimo de quemar los espacios mixtos, ni de que todas estemos obligadas a estar en espacios no mixtos. Frases así las veo en las argumentaciones contra el feminismo y me parecen demagogia pura que, además, nadie ha sugerido. Lo que sí que además producen esas afirmaciones es que se pone en la picota a muchas compañeras y a los espacios no mixtos.
Volviendo a la cuestión, la Autoorganización pone en cuestión la necesidad de delegación, representación, tutorías o mediación. Y esto es especialmente importante para las que llevamos siglos soportando que se nos quiera someter a tutorías constantemente. La Autoorganización nos reconecta con nosotras mismas y nuestra potencia revolucionaria colectiva porque:

Nos retorna la capacidad de decir en voz alta, hacia adentro y hacia afuera, qué nos pasa, qué nos agrede y cómo queremos responder.

Nos dotamos de significado y credibilidad sin pedir permiso ni aval.

Nos retorna la capacidad de no ser tutorizadas. Que nadie considerado socialmente más creíble avale lo que decimos ni lo pase por ningún filtro. Nosotras ya sabemos y lo sabemos hacer.

Nos retorna la capacidad de escoger las herramientas que resulten adecuadas para salir del papel de víctimas quietas y ser activas. Esto nos da la capacidad para descartar el uso obligatorio y continuado de aquellas herramientas que se nos asignan por mandato social como únicas posibles: la paciencia, la pedagogía o el pacifismo.

Todas estas capacidades no es que no las tengamos, es que nos las han expoliado. Es necesario no abandonarlas y luchar por ellas. Y practicarlas.

Bien pues todo esto conduce al segundo pilar: la AUTOGESTIÓN. Aplicada a la cuestión de la respuesta a las agresiones tiene relación directa con el NO fomentar el uso de las herramientas que nos propone el sistema ya sea por maliciosas ya sea por limitadas. La cuestión no es solamente responder a una agresión como si de una anécdota se tratara, también hay que ir poniendo las bases para crear otras maneras de funcionar y de relacionarnos. Entonces sin el trabajo colectivo no hay pasos hacia adelante y sin afrontar de manera colectiva y sin prevención, tampoco. Por desgracia hay herramientas y dinámicas del sistema que se dan y se proponen en nuestros espacios, cosa que nos recuerda que no somos ajenas al sistema ni somos tan fantásticas. Por ejemplo:

Proponer mediaciones en casos de agresiones. Nunca en caso de abuso se puede aplicar una mediación ya que ésta presupone que ambas partes son iguales. En un abuso nunca hay igualdad.

Someter a la agredida a un proceso proto judicial o a interrogatorios dignos de cualquier sala de justicia burguesa.

Suponer que debemos funcionar, nuevamente como la justicia burguesa, con el choque de versiones igualando así la credibilidad de agresor y agredida.

Dudar de lo que dice la agredida. No sé si os habéis dado cuenta que casualmente en nuestros espacios ellas siempre exageran o se lo inventan. Paraos a pensar en ello, no os recuerda un poco a aquello de las denuncias falsas?

Cuando la agredida guarda el anonimato se la desprecia pero, a la vez, se monta un escándalo si el nombre del agresor es público. Él, pobrecito, ella, sospechosa. A ver, esto es poco… Innovador.

Hacer pasar a la agredida por procesos eternos.

Simplemente no hacer nada.

Destacar el estado de ánimo del agresor después de que éste sea denunciado. Pero nunca pensar en que cuando él agredió no estaba de bajón. Y así se sobrepone el estado del agresor sobre el de la agredida, excusando la agresión o bien tratando de boicotear el proceso de denuncia.

Criticar la Autogestión de casos de agresiones, cosa que resulta por lo menos curiosa cuando se hace desde espacios autogestionados.

Pedir pruebas forenses y denuncias legales para creer a la agredida.

Y un largo etc.

Obviamente la Autogestión no se refiere solo a la manera de afrontar las agresiones, también es un concepto que alcanza todos los aspectos de nuestras vidas pero me he centrado en éste por el carácter del texto. Vuelvo a apuntar: proponer desde los MMSS que la Autogestión oprime y divide a los colectivos, aparte de ser una curiosidad digna de estudio, vuelve a sonar a hacer la contra.

 

utogestión

 

Ha aparecido ya el concepto PEDAGOGÍA. La ADF y por tanto la AD son pedagogía pura precisamente por lo que conlleva de aprendizaje el autoorganizarse. Es el aprender haciendo, creando, conociendo. Pero aun hay más. Por razones que todavía desconozco hay una tendencia, sobretodo cuando se habla de acción feminista, a contraponer ADF y pedagogía como si fueran opuestas y excluyentes. Nada más lejos de la realidad. Cuando hablamos de ADF/AD hablamos de mucho más que propaganda por el hecho y puñetazos. De lo que hablamos es del despliegue de todas las herramientas posibles de cambio radical, desde la pedagogía (si la entendemos como explicar) al puñetazo. El abanico es enorme y no excluyente, plantearlas como excluyentes es jugar con fuego. Por otro lado no entiendo la aversión hacia la propaganda por el hecho, la patada o el empujón, y me parecen muy poco interesantes los argumentos esencialistas que dicen que esto las mujeres ni lo hemos hecho ni lo tenemos que hacer. Pero esto daría contenido para otro texto. Solamente quería decir que cuando de manera pública y explícita se contraponen pedagogía y no pedagogía (categorías normalmente maliciosas y subjetivadas) señalando a las malas feministas poco pedagógicas, lo único que se consigue es ponerlas en la picota y crear malos precedentes (también de cara a posibles futuras agresiones: se fomenta el silencio). Esto es nuevamente hacer la contra.

Ya que la pedagogía despierta tanto interés (retórico, ya que a la práctica a ver quien tiene tal interés en aprender) se debe destacar que la ADF la usa constantemente:

Hacia nosotras mismas explorando, reconstruyendo, destruyendo, proponiendo y creando.

Hacia nuestras iguales compartiendo, explicando, apoyando.

Hacia fuera a todo el mundo.

Ahora bien, como sé que el punto está en cómo nos dirigimos a nuestros compañeros me gustaría invitaros a hacer una lista de todas las charlas, videoforums, talleres, debates, conversaciones de bar etc, hemos organizado. A cuantas habéis asistido, cuantas recomendaciones de lectura habéis leído, cuando habéis practicado la escucha activa… Porque el tema está aquí: la pedagogía es buena y efectiva cuando hay feedback y escucha activa. Si la persona que tienes delante, o al lado, no quiere escuchar entonces no es pedagogía. Yo a esta situación la llamo darse cabezazos contra una pared, aunque seguro que tiene otro nombre. La cuestión al final es que tenemos que escoger dónde gastamos energías, en cabezazos o en otros asuntos? Y no tenemos la obligación de rompernos la cabeza a golpes.

La voluntad sistemática de plantear que la ADF no es constructiva es dinamitar, en primer lugar, nuestra historia (como mujeres, como trabajadoras, como anticapitalistas y antifascistas). Y en segundo lugar es dinamitar nuestras posibilidades de cambio social. Es un tiro en el pie del que algunas no tenemos porque participar. De hecho incluso nos planteamos como necesidad el no estar obligadas a usar un solo tipo de herramientas.

Ya que hablamos de herramientas querría hablar un poco sobre los protocolos. Pueden ser una buena herramienta y el hecho de que hablemos de ellos y se hagan protocolos es un paso hacia adelante. Pero tienen unos límites. Según mi parecer son una herramienta más dentro de todo un abanico de propuestas o líneas de actuación más globales. Para mi es más interesante colectivizar que protocolizar ya que podemos caer en pensar que el protocolo nos salva de las agresiones y no, el protocolo responde a las agresiones, no las evita. También me dan que pensar, si son muy rígidos pueden hacer pasar a la agredida por un proceso altamente estresante. O bien pueden crear una separación total del grupo y por tanto hacerlo refexionar poco o nada. Por lo tanto los protocolos no son el objetivo, el objetivo es acabar con las agresiones y para eso hace falta reflexión, sensibilización, prevención, autodefensa y mil herramientas más que tendrían que exponerse de manera horizontal junto al protocolo. También hay que hilar muy fino ya que protocolización sí que puede desembocar en burocracia y punitivismo, así puede ser también una manera de frenar la respuesta directa y la ADF y no queremos cavarnos nuestra propia tumba. Hagamos líneas de actuación y reunamos herramientas.

Hasta aquí la segunda parte, en breve abordaré la tercera y última.

Quiero acabar esta defensa de la autodefensa diciendo que es esencial seguir y potenciar esta filosofía ya que dudar de ella, por desgracia, es dudar también de la autodefensa en otras luchas. La autocrítica y la crítica son esenciales y hace años que las practicamos. Pero repetiré lo mismo: que todo aquello de lo que carecemos no nos haga pegarnos un tiro en el pie.

Seguimos.

Ha sido un placer, nos vemos en las calles

Me levanto de resaca post Huelga y despistada (en mi línea de desastre he programado mal la alarma y no tengo tiempo de ducharme antes de ir a trabajar). Es momento de cumplir promesas, hechas sobretodo a mi misma: desafiliarme de la CGT. Y esto no es un texto opinable ni debatible, no debatiré con nadie lo que expongo porque si me abro en canal no es para eso. Con que antes del Congreso algunos (no recuerdo si algunas) hicieron cartas públicas, he pensado que el formato me gusta y lo usaré, pero pensé “oye que pasen congresos y Huelga y ya te pones a ello”. Aunque por redes digo lo que me da la gana y siempre me han parecido absurdos los llamamientos al orden. Los motivos de la desafiliación son varios, los detalles escabrosos locales no esperéis que los exponga aquí ya que en la Federación se quedan compañeros a los que quiero y con los que sé que seguiremos construyendo de una u otra manera, por lo tanto los quiero cuidar al máximo. De hecho entré en la Federación Comarcal del Baix Penedès por la faena dentro y fuera de los centros de trabajo que de forma honesta, radical y resiliente realizaban (y realizan) esos compañeros a quien me refiero. La verdad me parece incomprensible y despreciable porqué coño a todos ellos no se les cuida ni se les ha cuidado más. Alguien dirá que ya se sabe, estas cosas de dinámicas internas, y yo le contestaré que ni me interesa ni lo quiero saber y que de votos, porcentajes, fuerzas, energías, momentos, sinergias, arrastres, inercias, sumas y restas ya tuve bastantes que yo soy de letras. Bueno, de sobras sabemos, hablando de estos compañeros de la Federación, que lo que hemos tejido entre nosotras ahí está o sea que no vamos a hacer un drama de esto. De sobra saben que mordiéndome la lengua para preservar la faena que se haga en la Federación estoy haciendo un gran esfuerzo dada mi habitual inexistencia de filtro. Ellos se lo merecen.

Por lo demás se trata de que estoy hasta el coño de luchas de poder y guerras internas que me da igual que se siga negando pero que es evidente que afecta y mucho a todos los sindicatos y federaciones, o casi todos. Afecta colectivamente, claro. Como no va a afectar si precisamente lo que se busca es tener fuerzas y apoyos? Vamos, es obvio, nítido, claro, diáfano y un abc. Precisamente la manía de negarlo, de negar la mayor respecto a maneras de funcionar internas y también respecto a prácticas individuales, o sindicales o de pressing político son lo que más me ha dolido. Que me den la vuelta o me tomen por tonta me irrita profundamente y me hace cuestionarme con quien estoy currando. A cada una le irrita lo que le irrita.

Me parece que dado que no ha habido manera de encajar en debates de espacios del sindicato cosas que me parecen lógicas como el respeto al federalismo, el asamblearismo, al antiautoritarismo, al debate limpio, y una larga lista que me da hasta pereza escribir, pues es una absurdez gastar energía en seguir dándome cabezazos sin puedo gastar esas energías y ese curro en construir anarcosindicalismo y anarcofeminismo donde sea que lo haga.

Me quedo con mis compañeros y compañeras de comarca, que están y que no están, con los que el vínculo no se rompe, y con lo que le comentaba ayer al compañero del que aprendí todo lo he aprendido durante estos años cegeteros: cuando entré el tema del feminismo en la comarca lo llevabais fatal, hoy os preguntáis que qué coño hace un hombre agarrando la pancarta del 8M. Pues creo que entre todas lo estamos haciendo bien.

Ha sido un placer, nos vemos en las redes, en el apoyo, en las calles.

Como ya he comentado a algunos compañeros y compañeras sigo estando disponible para aportar.

Abrazos y anarcofeminismo

Al Baix Penedès tenim motius per la Vaga General Feminista del 8M

Com durant la Vaga de l’any passat, i durant les Vagues de Totes anteriors, toca escriure literatura sobre els nostres motius. Sembla mentida, però ens toca argumentar. I dic que sembla mentida perquè les nostres quotidianitats parlen per elles mateixes, el nostre dia a dia és un reguitzell de despropòsits, discriminacions, violències i estereotips. El primer despropòsit rau en que ens han explicat que el que ens passa és normal, o bé que no té massa solució, que ens hem de conformar amb les nostres condicions de dones treballadores, que les treballadores li deuen tot a la feina i a l’empresa i que les dones som més conservadores i més submises.

Segur?

La història és plena de dones, centenars, milers de dones obreres i precàries anònimes, que es van organitzar i van lluitar pels seus drets com a dones, com a obreres, com a migrades, sense empassar-se la història de que no podem, de que no hem, de que la pau social és bona encara que ho paguem amb violència quotidiana. La història no refuta la tesi de que les dones callem ja que aquesta tesi és un estereotip i punt.

 

huelga

 

Per què una Vaga General Feminista?

La Vaga és la eina, una de les eines més importants, de la classe treballadora per a lluitar pels seus propis drets. Parar la producció i deixar clar que no som nosaltres les i els que depenem dels patrons o del sistema, si no que són ells els que s’aprofiten de la nostra feina marca una diferència important: ja no ens pensem víctimes submises i dependents, ens pensem com a un col.lectiu amb força, que s’organitza en base la solidaritat i l’acció directa. I això és meravellosament perillós. No és negatiu ser perilloses, ans al contrari, és símptoma de que ens movem. Volem aturar la producció, parar tots els centres de treball, perquè el sistema capitalista és un dels principals culpables de la nostra precarietat juntament amb el patriarcat. Les violències econòmiques que patim estan íntimament lligades amb les violències simbòliques masclistes (i racistes) i s’entortolliguen de manera que no podrem acabar amb el patriarcat sense acabar amb el capitalisme i viceversa.

Volem i farem una Vaga General Feminista de 24 hores perquè les aturadetes i les accions simbòliques ens semblen una autèntica burla de mal gust: ens maten, ens violen, cobrem menys, som més pobres i encara hi ha qui pensa, des de la seva trona condescendent i mercenària, que no mereixem una bona Vaga General Feminista contundent. Vosaltres formeu part de tota la morralla sistèmica que ens condemna a la violenta paciència de sempre.

Per què a la comarca?

La Vaga és Internacional però també és necessari, ja que hem d’argumentar, explicar què ens passa a les dones a la comarca. El Baix Penedès és encara la comarca amb més atur, i precarietat, i continuen essent les dones les que superen als homes en atur. De fet, el sector serveis a la comarca encapçala el ranking de sectors amb més atur, i amb escreix. Recordem que aquest és un sector prou feminitzat i precari. L’impacte dr la precarietat sobre les dones de la comarca és enorme, i se suma a les condicions discriminatòries en el camp econòmic i laboral que ja patim les dones en general:

-Escletxa salarial

-Criteris de selecció masclistes

-Copar categories laborals més precàries i mal pagades

-Assumir el gruix de les tasques de cures

-Copar el gruix de contractes precaris (parcials i temporals)

-Menys cotització, per tant una vellesa més precària

-Més impacte impositiu pel fet d’ocupar el gruix de les rendes més baixes

-Taxa rosa

-Major dependència econòmica i menys possibilitat llavors de fugir de casos de violència

-Assetjament Sexual Laboral

I un llarg etcètera.

Però anem més enllà. La Vaga és laboral i també feminista perquè les xifres de violències masclistes no baixen. Augmenten. Tant les denúncies de violència en la parella o sexual han augmentat i encara estàn notmalitzades a nivell social. La convocatòria del 8M és també per dir prou i per exercir allò que sovint ens roben: el nostres dret a l’autodefensa, que la por canviï de bàndol. Nosaltres ho diem seriosament, ens defensarem on i quan faci falta sense buscar tutories ni que ens diguin què hem de fer, nosaltres ja ho sabem el que hem de fer.

Recordem que a la comarca no s’han reduït les xifres, al Vendrell per exemple l’any passat van ser ateses 49 dones, xifra semblant a la del 2017, i s’observa que no hi ha denuncies per part de noies joves. Tenim molta feina a fer en atenció, prevenció, acompanyament i sobretot en autoorganització i autodefensa.

És també una Vaga de consum i estudiantil. No té lògica ni solidaritat de classe consumir un dia de Vaga, però també cal dir que el no consum és i ha estat també una eina de boicot a les empreses important, fem-la servir.

Motius en sobren, com la solidaritat amb les companyes de @8MilMotius, represaliades per fer la Vaga de l’any passat. A nosaltres les treballadores ens ha de moure la solidaritat i no pas l’individualisme, així serem més fortes.

No oblidem que també ens serveix per plantar cara als feixismes i les seves propostes inhumanes. Fem el que van fer les nostres àvies antifeixistes i plantem cara!

De motius en tenim masses. I el que és més important és que la eina de la Vaga és nostra, fem-la servir, siguem combatives, capgirem el món, creem aquest nou món que portem a dins i destruim totes les relacions de poder i explotació. Nosaltres les treballadores ho hem fet abans, ara ho podem tornar a fer.

8M, Vaga General Feminista!

El anarcofeminismo contra el fascismo

Hace unos días VOX hacía un acto en Vistalegre al que asistieron muchísimas personas, Bolsonaro y los partidos de extrema derecha en Europa no sólo suben sino que, además, ganan. Trump, ganó. Partidos de derecha como Ciudadanos o PxC reciben una cantidad de votos mucho mayor de lo deseable (manipulando, también, cierta parte del discurso feminista) . No sólo tenemos el problema de que estos partidos existen, tenemos el gran problema que lo que dicen, cuaja. Hace años que nos alarmamos por la subida de todos estos partidos y personajes, pero a la vez nos quedamos como boquiabiertas ante el apoyo que reciben. Incluso a veces nos bloqueamos pensando qué no hemos hecho, y pensando y debatiendo seguimos sin hacer. Sabemos que cuando las cosas se ponen feas dentro del sistema económico en el que vivimos, el fascismo y la ultra derecha suben como la espuma con la habitual ayuda de la derecha y ante la tibieza de los demás partidos y entes parlamentariaos.

En cierta manera se podría decir que toda la perorata para que las personas confiemos de manera ciega y dependiente en las instituciones se quiebra y reconstruye con una forma mucho más autoritaria ante las crisis. El proteccionismo paternalista y tóxico se torna veneno racista del peor. La explotación para y por el país hace del ya cuestionable concepto de patria un silencioso desfile de silencio sacrificado por el bien de vaya usted a saber.

Todo lo que dentro del patriarcado capitalista se considera una normalidad buena e incuestionable (Estados, patria, ejército, frontera, productividad, silencio, homogeneidad…), se acaba desplegando en su peor forma y cara. Claro que esto conduce a la inevitable necesidad de cuestionar de raíz todas estas herramientas del sistema, no sólo cuando están bajo la dinámica más autoritaria. Sabiendo que en los conceptos como patria, patrimonio, estado, nación, país etc, por muy ilustrados que sean, no son más que caras del patriarcado, me siento especialmente cómoda con el anarcofeminismo, ya que éste cuestiona de manera inequívoca al patriarcado, al capitalismo, al autoritarismo y a las dependencias tóxicas y representatividades propias de un sistema no basado en las personas, en la base, en el barrio, en el pueblo. La autoorganización, la autogestión, la autodefensa tanto en el trabajo, como en las calles, en casa y como forma de vida me parecen particularmente menos artificiales y menos paternalistas.

Por eso me defino no sólo como feminista, también pongo anarco. Porque no me vale cualquier postura, no quiero que me confundan con cualquier fascista, identitaria, derechosa o burguesa que se autodenomine feminista. Me niego a que no aparezca de manera evidente la cuestión de clase y la de la verticalidad. Ya sabemos que de base el feminismo si no es anticapitalista o antiracista no tiene sentido, pero yo ya opto por poner el prefijo, así me quedo tranquila.

Bien, la cuestión es que recordando el testigo que nos dejaron nuestras abuelas anarquistas, creo que ante el auge del fascismo y la derecha tenemos mucho que decir y aún más que hacer. Podemos seguir dejando el asunto en manos del mismo sistema que da lugar al fascismo, y eso sería lo peor. O podríamos intentar hacer un movimiento de mujeres trabajadoras antiracista, antifascista, autogestionado etc. Ya, eso parece que está lejos, o quizás tan lejos como lo queramos ver.

También podríamos desempolvar y reescribir esos discursos de las mujeres libertarias para difundir la idea, contra el fascismo, el patriarcado, la explotación y toda autoridad.

O también podríamos empezar a derribar uno a uno todos los argumentos misóginos, machistas, homófobos y transfobos de esos partidos y movimientos políticos (que por otro lado son una de sus bases más fuertes, y sería más que interesante desmontar y enfrentar) . Enfrentándolos cara a cara y sin tibieza ni piedad, ya que ellos no la tienen. Si ellos ganan, si ellos calan, entonces estaremos cada vez menos seguras. Pensemos en ello, el anarcofeminismo tiene más por ofrecer de lo que nos parece, valoremos. Que conste que sólo son ideas, aunque me gustaría que fueran propuestas super serias, pero no soy quien. Aun así, sigo pensando que quien mejor para combatir el fascismo que ya tenemos encima que las mujeres, las doblemente, triplemente olvidadas y explotadas? Tenemos tanto que ganar, ofrecer y valorar: a nosotras mismas!

Salud y anarcofeminismo

“La vida continua i s’està governant amb normalitat” Coses sobre l’1Oct que passen ara

Això deia avui el Turull….

Doncs aquí toca plantejar-se molt seriosament si el què volem és que ens governin amb normalitat, o que ens governin, sigui qui sigui. Potser volem autogestionar-nos, passant per sobre de consignes, i s’ha de dir més fort això. I per a això cal parlar de moltes coses que passen i es debaten, que sempre va bé, encara que no agradin gaire.

Resulta insuportable, escandalós i alhora ridícul tot el que està passant, tot el desplegament repressiu de l’estat espanyol entrant fins la cuina de les institucions catalanes. És tant feixista com ja sabíem que era, i la resposta és del tot necessària. Tant repressor com ja sabíem que era i com suposo que ja s’havia contemplat, perquè suposo que d’aquestes coses se’n parla als despatxos diversos: del que pot anar passant i del que es pot anar responent etc. I si no, no sabria dir què és pitjor. La repressió sabem que pot anar a més, a molt més i caldrà saber qui i fins quan aguantarà i respondrà. Ull, que el saber si això estava contemplat o no, qui respondrà i com, o no, és molt important perquè a la picota hi estem totes. Com també és important preguntar-se què es construeix o què passa a partir d’això, perquè jo doncs per suposat que això no es fa sense voluntat de crear quelcom nou. Que potser són detalls sense importància, però per a mi no. Respondre políticament a tot això amb un “votarem” quan estem plenes de guàrdies civils, ho sento però no hi estic feta. Tampoc crec que sigui el moment de ser políticament correcta i diu “ho sento” quan a les tertúlies  a algú se li escapa “feixista” quan parla un desesperat o desesperada del PP o Cs. Això seria aigualir l’impuls antifeixista sota la correcció política de la tertúlia de l’hora del te.

Em resulta insuportable tant d’estat de dret per totes bandes.

Entenc el discurs de la defensa dels drets civils però penso que aquest té un sostre pel que fa a la seva capacitat transformadora. I de fet no estic empatitzant gaire. A mi tot això de les institucions catalanes no em genera empatia ni impuls de cap de les maneres ni vull fer res a l’empara d’aquesta premissa. Que tingui ulls a la cara i vegi el que passa amb fàstic no significa que hagi de fer res per i des de i cap a les institucions catalanes ( o amb l’adjectiu que sigui). De fet ara és moment de tossudesa, de seguir amb orgull les premisses del suport mutu i solidaritat entre iguals ( d’altra manera no el conec perquè no ve de tornada, per tant és mesell i una presa de pèl), de l’autogestió i l’autodefensa etc. No puc ni vull fer les coses d’una altra  manera. I no tinc gaire més a dir.

Espero que no sigui una manera de tibar per a fer campanya, espero que no perquè a mi no m’agrada que em posin entre l’espasa de la guàrdia civil i la paret de les institucions catalanes. I a més provoca aquesta mena de filosofia per la qual acabem assumint que les institucions ens salven, o que unes són millors que les altres o ves a saber. Espero que no sigui cosa de campanya perquè a mi la guàrdia civil no em fa gràcia, la beatificació de la burgesia catalana tampoc, i encara menys l’entrega de clavells. No tinc cap mania a les flors, és que penso que el pacifisme és quelcom molt diferent. I que l’autodefensa està molt bé, és clar.

Jo, la veritat, no sé ben bé què dir sobre les opcions davant el referèndum perquè ni jo mateixa sé què fer. I de fet amb aquest text NO estic demanant una allau d’opinions al respecte ( no ho feu per favor, ja us llegeixo des de fa temps i ja en tinc més que prou). Sé que el “no” no és una opció per mi, la resta de possibilitats ballen al meu cap cada dia de manera desigual i desequilibrada. I tampoc vull que em digueu que em decidiré amb els fets que vagin succeint aquests dies perquè em semblaria massa paternalisme, més del que fa dies ja suporto. Ja sóc prou grandeta i espavilada per a decidir què faré, no us estic demanant encara més campanya. Per tant jo tampoc faré campanya. Confesso que en part no faré la campanya per l’abstenció per certa covardia: vistes les reaccions a les xarxes cap a qui la fa o la insinua no en tinc ganes. Ja és trist que parlar o insinuar l’abstenció per motius polítics, no espanyolistes ni estatistes, hi hagi qui aprofiti per dir coses (aplicades a tothom i totdon com un rodet) com:

  • El clàssic xantatge emocional del flac favor
  • Donar per suposat que no ets prou activista o prou de carrer, que no estàs amb la gent
  • El clàssic “ets espanyolista”
  • O el no estàs prou al cas del què vol la gent.

Jo voldria respirar fons però després penso en com fem sempre al·lusions als anys trenta del segle passat i em pregunto perquè ho fem si després som incapaces de tolerar tot tipus d’opcions a debat, com passava en aquells temps, com també ho és l’abstenció de classe i llibertària. Aquesta opció no és l’enemic, l’enemic és un altre. És clar que en aquell moment no hi havia unes xarxes socials que permeten repetir a cada minut postures i pressions de tot tipus. A mi personalment em sembla que si no podem suportar que es parli d’abstenció amb raons de pes, si no contemplem el dissens com a forma de relacionar-nos i sobre la qual treballar políticament, trobo que comencem malament aquest nou “el que surti” després del dia 1 d’octubre. I ho dic molt sincerament i des de l’interrogant següent: “sobre quines bases estem assentant això?”

Em passa que fa anys que em molesta que em facin tancar files al voltant de processos que no m’acaben de fer el pes. M’irrita que em vulguin forçar a cobrir unes etapes de canvi social que no són les que jo també he pensat o volgut. I és així perquè quan em forcen m’instrumentalitzen i no em tracten d’igual a igual. I em fa posar de cul que donin per fet que per ser solidària he d’estar d’acord amb, o encara pitjor, que sembli que si no estàs d’acord en temes/mètodes/objectius concrets es puguin posar en perill relacions o relats. Escolti, a mi no m’ha de felicitar ningú per ser solidària principalment perquè jo agrairé però no felicitaré. És que ni tant sols hem de combregar religiosament, ja que la solidaritat la pressuposo quan algú es defineix al voltant d’aquesta. Quan em sorprenc és quan no hi és. Agrair sí, deure no. Ull perquè aquestes maneres de relacionar-se poden fer pagar penyora.

Tampoc faré campanya pel sí. És que segueixo pensant que no m’agraden els estats, no em convenç el vot útil ni el de “això és millor que” com si no fóssim capaces de fer o imaginar altres maneres (i mira que recordem altres èpoques però ens subestimem a nosaltres mateixes en aquesta), segueixo sense tenir afecte ni ganes d’estratègia amb part de qui impulsa tot això…És així, no ho puc negar ni ho amagaré. M’és ben igual que us sembli repetitiu perquè diria que repetitives ho som totes ja a aquestes alçades o sigui que no val penjar la llufa de reiteratives a les altres quan, en tot cas, la portem totes. A no ser que pensem que una pesantor agrada més que l’altra, cosa que a mi em resultaria molt revisable com a moviment polític. I de fet em torna a sorgir el “en què estem basant tot això?”

Doncs a mi em resulta molt perillós com s’està validant i revalidant a les institucions catalanes en general. És obvi que per a que un estat funcioni això és necessari, i per tant si estàs d’acord amb un moviment pro-estatista això et semblarà molt bé. Amb matisos, però vaja, que serà el que sembli normal. Doncs jo ho observo i el que em plantejo tristament és com costarà posar-les en qüestió l’endemà de tot. Serem tan ingenus de pensar que primer ho muntem i després ja el qüestionarem o com va això? Això crec que no és un detall qualsevol dins d’unes etapes pensades (o si més no contemplades). Això que dic és un tot en el futur de lluites com la de classes, la de les alternatives socials, l’antirepressiva etc. Trobo que, mira, és normal que es facin planificacions, però el que no m’agrada –perquè m’agrada que em tractin amb respecte també en el camp de l’agència política i social- és que em contemplin com una peça estratègica o un element a qui pressionar. Jo no sóc la burgesia catalana ni fomento tebiors, a mi que no m’encasellin en un tauler estratègic a la mateixa alçada que altres elements que campen, o al menys no em feu sentir com si comptés només per a ocasions concretes que són profitoses. No val veure la lluita de classes com un sector, un camp, un braç, ja que així s’acaba per instrumentalitzar-la.

Em torno a preguntar en què estem assentant això quan hi ha qui a les xarxes se sorprèn o celebra que les anarquistes es posicionin contra la repressió de l’estat espanyol, com si fos nou. Disculpeu, però això és significatiu de com ens infantilitzeu i del paternalisme amb què ens mireu, per no dir que és no voler tenir gaire idea de les anarquistes. Per tant és indicatiu de la relació poc horitzontal que això implica. Amb la d’anys i panys que sabem qui està on ha d’estar….això és molt i molt sobrer i segons el meu parer pot fer pensar que hi ha certa voluntat homogeneïtzadora.

Encara un altre exemple de coses que es diuen, que no tenen perquè dir-se, i que arrosseguen i empenyen a la homogeneïtzació amb poc espai per a la crítica: “com pots dir que això ho porta la burgesia si això ho empeny el poble”. Anem a veure. Anem amb ull. Que jo pugui observar, així a l’atzar, el rèdit que en treu i en traurà la burgesia catalana, la legitimitat que està acumulant, el bonisme que l’està envoltant, els esforços que fa en centralitzar el discurs, el perill que això comporta, la facilitat amb que permea, la manera com això capgira les seves accions… perdoneu, això no és negar que hi hagi molta gent de diversos àmbits que vulgui la independència, això és dir coses que estan passant i que poden passar i estar alerta. Això no vol dir no baixar a la  plaça i no estar al costat del poble, segons el meu parer insistir en l’atenció sobre la burgesia és exactament estar amb el poble, o sigui, no avalar mai a qui de veritat no està al costat del poble. I em sembla de mal pair que hagi d’explicar-ho i em sembla un mal xantatge que no es pugui dir. Seria interessant parlar de “poble”, de qui considerem poble, sota quins paràmetres diem poble, sota paràmetres de “gent”, de nacionalitat, de cultura o de classe? Que igual sembla un detall sense importància, però és que a mi no i per això mastego tant tots els inputs que m’arriben.

Tot això, i coses que em deixo segur, només és una pinzellada al que voldria exposar que té a veure amb tots aquells discursos i bases en les que això es construeix i que em fan pensar en l’abstenció a l’hora del vot i en l’ús de l’acció directa i l’autoorganització com a formes molt més imaginatives de fomentar. I ho complementaré en què penso com a anarcofeminista del discurs al voltant de la república catalana i les dones.

  • Les crides a constituir una república catalana per a que sigui una república antipatriarcal. S’equipara el fet de sortir de l’estat espanyol amb una república antipatriarcal. Això conté un tel una mica perillós: és que el patriarcat és patrimoni d’España? És que ens pensem que per ser catalanes som més progressistes? I, per últim, per a que hi hagi un canvi real qui va davant les lleis noves o les mentalitats? I tot i així el que veig més perillós d’aquest discurs és que atorga un paper/poder de salvació a les institucions que ens infantilitza i ens fa dependents. I com ja he expressat en alguna ocasió a mi em sembla molt més pràctic apostar per l’autodefensa i deixar de banda els supòsits estatistes des del punt de vista anarcofeminista ja que els estats i institucions neixen del patriarca i el patriarcat.
  • L’abric còmode que suposa per a les burgeses aquesta mena d’interclassisme que, com sempre, instrumentalitzen els moviments de dones o els discursos del paper de les dones en el fet nacional i pacífic, per a promoure una pau social que només serveix per a elles. Així mateix confondre la feminització de la política amb calma i pacifisme és una altre reforç més de les institucions que seran les que donin ordres de quan, qui i com sortir al carrer, en quines condicions i amb quins motius.

Així doncs, a l’espera de més esdeveniments i més postures, i seguint amb la lluita quotidiana espero seguir poder escrivint per a que la vida continuï però sense que ens governi ningú. I ningú vol dir ningú més que nosaltres mateixes.

 

Serrat, Kayak, el masclisme, el sexisme i altres herbes

Escric aquest article amb el vestit dels diumenges i les calces d’anar al metge, o sigui de gala, perquè no escric cada dia un article dedicat a un HONORABLE REGIDOR del poble de Cunit. No passa cada dia això, entendreu el meu estat de nervis. I de fet espero poder fer que el senyor Martín Grondona m’entengui, doncs potser el meu llenguatge no li sigui comprensible perquè potser no arribo a la seva alçada de regidor honorable i magnànim. Tot i així m’arriscaré i provaré de fer-me entendre, a veure si hi arribo eh! Va, som-hi!

Vaig tenir el gran honor de llegir un il·lustre article –que penso que el veïnat hauria de demanar que el guardessin a la biblioteca al costat dels incunables- en el que l’HR (d’ara endavant  el senyor Martín Grondona serà l’HR d’honorable regidor) parlava, no, no, desplegava un interessantíssim i format discurs sobre el masclisme i el sexisme. No hi ha res més didàctic i edificant que un home molt i molt informat i format sobre sexisme i masclisme parlant d’aquests. Segur que ell sap molt  bé què és això del mansplaining oi? No caldrà que li expliqui, doncs, que aquest terme es refereix a tots aquests homes que tendeixen a explicar-nos a les dones què hem de fer, què és masclisme i què no, què és feminisme i què no i quin és el bon feminisme i les bons comportaments femenins. Jo sé que vostè és tant magnànim que això ja ho sap i que sap discernir.

Em vaig preocupar molt i molt quan vaig veure que deia que li havien tret frases de context per acusar-lo, HR, de sexista. Suposo que no es referirà vostè a “deberías seguir haciendo gym y mucho Trabajo aeróbico, porque has engordado un montón!!!! (cares rient) pero te queda bien, porque si no las arrugas a tu edad se empiezan a notar”. O que no estarà parlant de “hermana de tal y cuñada de cual … desesperadamente, que con su peinado platinado, sus zapatos caros dorados, sus colgantes, su perfume barato y sus aros semirrefinados y un pantalón dos tallas menos, esta señora ya un poco mayor, se cree que puede ser” o a “maquillada como si tuviera 20 años”. Jo espero que no estigui vostè parlant d’aquestes frases que són dignes d’un debat d’alta política, que són arguments polítics de pes en un debat. Espero que no perquè com que jo sé que vostè il·lumina les consciències de les veïnes de Cunit sé que sap que això en qualsevol context és sexisme pur i dur. Si vostè es pensa que això és debat, que això demostra intel·ligència alguna, que això es una manera de deixar noquejat la rival s’equivoca. Això és fomentar els mandats estètics socialment establerts pels quals:

Una dona ha d’estar prima i/o tonificada. En fi que ha d’estar “bona” per a que els ulls masculins la contemplin

Una dona només es pot lluir de manera discreta quan ja té certes edats ( quines?) i a més és un home el que ens ha d’explicar a quines edats estem divines i a quines no

Una dona que porta roba ajustada l’ha de portar quan estigui com un figurí i/o jove ( en plan carn fresca i dona florera ) o aguantar les crítiques

Les crítiques al nostre físic ens han d’enfonsar a nivell intel·lectual o social perquè representa que les dones som només o sobretot un cos sobre el qual opinar. Sobretot si ets un home.

Ens interessen sobre manera les opinions dels homes sobre el nostre físic i les nostres edats. I que ens vestim i vivim per a complaure els homes.

A això se li diu pressió estètica, sé que vostè sap que existeix aquest terme. Jo crec que no pensaria mai, vostè, HR ja que és el més llest regidor del Baix, que les dones no tenim dret, a aquestes alçades de la pel·lícula, a vestir-nos com ens surti de la figa, potser volem tenir la figa apretada, o ample o a l’aire, però vaja, suposo que vostè suposa que anem al gimnàs si ens surt de l’arc del triomf i que no estem pendents de si vostè, honorable regidor, o un altre il·lustre personatge masculí, ens mira. Tot i així , miri HR, gràcies per aquests consells tan dignes de la molt alliberadora revista Cosmopolitan. De debò sense els seus consells no sabria com tirar endavant amb els mitxelins, les estries, arrugues i altres imperfeccions femenines corporals a eliminar de la faç de la terra amb una bona tonificació. Les cuixes que s’enceten al caminar són el nostre enemic.

Sé, però, ho sé, ho sé, que el problema el té la resta del món que no l’ha entès bé. Sé que no deu ser fàcil acceptar que un regidor de poble sigui tant excels. No deu ser fàcil.

Sé que quan salta d’un tema a l’altre utilitzant frases i tòpics fàcils per a explicar que vostè no ha fet comentaris sexistes sinó que la resta del món no capta les seves subtileses honorables, no ho fa per despistar ni per desviar l’atenció o fer una mena de populisme barat. No! Déu me’n guardi! Ho fa perquè ho puguem entendre ja que el populatxo no hi entén de certes coses.

Parla del Serrat i una cançó en la que xerra de magrejar una noia i que qualsevol dia es pot acusar al cantautor de masclista. I que quin embolic. Jo, de veritat, sé que vostè sap que des de fa molts i molts anys existeix un moviment feminista que és el que ha aconseguit fer avenços socials en matèria de drets de dones, per exemple. També és el que analitza i ens fa parar atenció al voltant de totes les coses que abans consideràvem normals i guais i que ara podem veure que són masclistes. Ens ensenyen també que la crítica és sana i necessària i que no hi ha cap personatge lliure de masclisme ja que ens hem educat en una societat masclista. I que si cal dir “aquest cantant/científic/il·lustre pensador/honorable regidor és masclista”, doncs es fa. I es fa perquè no hauria d’existir això del poder o autoritat absoluta i no poder criticar el masclisme d’un o l’altre. I es fa perquè, que punyetes, tenim tot el dret. Sobretot hi tenim tot el dret les que treballem des de fa anys el tema de les violències de gènere en silenci o fent soroll, i les que el vivim com a dones. Òbviament. I sense demanar permís ja que fer-ho seria de manses i submises. Però, bah, poso la mà al foc que vostè coneix els moviments de dones que han lluitat des dels temps dels grecs i romans, que sap què és el consentiment, com sap qui són aquests de la Manada que realitzen violacions col·lectives i representen només una petita part de la cultura de la violació implantada en aquest estat. Sé que no utilitzaria un nom com Manada sabent que pot ferir sensibilitats.

Sé que sap que denunciar actituds sexistes es pot fer de mil maneres, des de la legal a la crítica, el boicot, l’escrit, la manifestació, perquè sé que com a bon demòcrata vostè sap que de maneres de denunciar i acabar amb el masclisme n’hi ha moltíssimes més que la denuncia legal.

I sé que li importarà moltíssim no ser masclista, no fer comentaris masclistes ni tenir actituds masclistes ja que la regidoria d’Igualtat depèn de vostè. Sé que el consistori el faria rectificar en bloc. Que tot és molt correcte.

Sé que la feina que fem moltes dones de la comarca des de fa anys amb la prevenció i la sensibilització contra les violències de gènere no serà vostè que la tiri pel terra amb uns comentaris que podrien semblar sortits d’un ego que no cap enlloc.

I sé, per acabar, que segurament li importi un rave el que li digui ja que potser li molesta que sóc anarcofeminista, anarcosindicalista, que de vegades em deixo pèls a l’aixella o al bigoti, i que la feina o lluita que estigui portant a terme se la passa per la planta dels peus com es passa per allí la feina que han fet les dones al llarg de la història. Però a mi tampoc m’importa gaire. De fet no m’importa gens. No ens importa gens perquè estem divines de la muerte en la nostra dignitat suprema. Només estava esperant arribar al final de l’article per dir-li:

Ep! Espolsa’t una mica aquí, que t’hi ha quedat una mica de caspa!

Gràcies

 

Moralina:

Quien se matxopica, femiajos come

Debats del 8M d’enguany, 2017/ Debates del 8M de este año 2017

Aquest any pel Dia Internacional de la Dona Treballadora vam organitzar activitats diverses. Dues d’elles van ser dos cinefòrums: el primer va ser un passi amb debat posterior de documental Cuidado resbala i el segon va ser el passi de la pel·lícula Pago Justo de la que hi va haver debat informal. Trobo interessant apuntar quatre coses dels debats i converses posteriors per saber en quin punt estem i què hem de treballar.

mujersuperwoman

Jo personalment i molt sincerament he d’agrair la sinceritat i les ganes de participar en el debat dels companys i companyes, de voler i saber posar el dit a la nafra sense generar drames. O sigui en resum, la voluntat de voler afrontar el debat des d’un lloc que no és a la defensiva i que vol reflexionar i avançar. I tela marinera les coses que van sortir, sobretot a la primera sessió (segur que oblido moltes però vosaltres ja les recordareu, ja).

No vull fer una sinopsi del documental Cuidado resbala perquè l’ideal seria que el veiéssiu, el que sí que diré, per a que entengueu el context del debat, és que parla del treball de la llar, tant del remunerat (i les dones treballadores de la llar organitzades) com del no remunerat. Coses que van sortir després de veure el documental (que jo pensava que seria menys traumàtic que el passi del monòleg No solo duelen los golpes, i resulta que no):

1. Crida l’atenció la Cadena Global de Cures. Perquè? Doncs perquè com les tasques de la llar i de cures no es consideren treball i no entren en els factors a tenir en compte per a explicar l’economia, el funcionament de famílies i parelles i les relacions de poder, mai s’havia pensat en que les conseqüències de que ni els homes, ni les empreses ni els estats es responsabilitzin de les tasques de llar quan les dones sí que entren al mercat laboral són que altres dones d’altres indrets són les que fan aquestes tasques. En els països occidentals, per exemple, o bé les dones tenen una jornada inacabable ja que a part de treballar fora de casa són les que encara assumeixen el treball de casa i de cures, o bé si hi ha prou diners es contracta una altra dona generalment d’un altre país que al seu torn està deixant les “seves” tasques de la llar (no remunerades) que seran realitzades generalment per una altra dona (àvia, tieta). Es miri com es miri és una tasca de dones.

2. A partir d’aquí el debat va força sol. Les tasques de la llar les fem en major part les dones. En un moment del documental diu molt encertadament que aquestes tasques no es poden deixar de fer i que són les que ens mantenen. Menjar, la higiene, la organització de la vida, l’educar, l’escoltar, l’afecte etc són en resum les tasques de cura i a la majoria de les cases són unidireccionals, les fem les dones. I la cosa és que no es poden deixar de fer, són supervivència. Però no són importants (tindrà alguna cosa a veure això amb el fet que deia el documental que tradicionalment les tasques de llar estaven relacionades amb esclavitud i presos de guerra fins que a l’edat de la “raó” s’oficialitza que és tasca de dones exclusivament?). Deia que són tasques no considerades importants si no, no seriem on som. 

3. Tot el que fan els homes és l’important, o sigui el que es fa fora de la llar és l’important i és el que es paga i és el que compta. Això es tradueix en que a les cases/relacions/llars/famílies només és important el treball i el sou de l’home. Però el tema és molt més profund: només és important que ell descansi, que ell tingui temps d’oci, que ell tingui temps per a desenvolupar-se com a persona, que ell no hagi de ser atabalat, que ell tingui temps de militar etc. Els homes estan al centre i només importen ells, i mentre ells no fan esforços per a assumir les tasques del espais on viuen és la persona que tenen al costat qui ho ha de fer. Per molt que no ho faci sempre amb plena dedicació, al final ho ha de fer ella perquè cal menjar, estar netes etc. Com que al final ho acaba fent ella, és ella la qui acaba tenint menys descans, menys temps, menys relax i menys de tot perquè ell no ho fa. I a sobre si se li reclama a ell que ho faci, el més normal és que s’enfadi, s’agobii, i utilitzi mecanismes com el xantatge emocional per a no fer-ho o fer notar que no ho vol fer. No ho vol fer perquè creu que no li correspon.

4. Creu que la persona que té al costat hi és simplement per a fer-li de puntal per a que ell pugui fer les seves coses. I això tal com es va dir al debat és comportar-se com un patró. També dins els ambients militants. “No te’n refiïs d’un super militant perquè darrera d’ell el més probable és que hi hagi una dona explotada”.  Abans de continuar vull aclarir que la major part del que estic escrivint i el que escriuré va ser explicat per homes militants. Aquesta frase i els exemples que vindran ara també. He demanat permís per a plasmar-ho. I suposem que tot això servirà d’alguna cosa.

5. Surten a la llum experiències concretes i és quelcom que anima al debat perquè el treu de la generalització i de la concepció errònia de que “jo com que milito no sóc masclista i si no faig les feines de casa no és per masclista sinó per falta de temps”. Els companys militants ens expliquen que ells mateixos en etapes super militants no feien absolutament a casa i que era quelcom que ho feien les seves parelles dones. Afirmen que consideraven que tant la seva feina, com el seu temps com la seva militància era l’important i que ni se’ls passava pel cap que havien de fer la feina. Ni tant sols ho consideraven. I que si se’ls reclamava se sentien malament. Expliquen també que eren incapaços de pensar en cuidar amb coses bàsiques a qui els cuidava cada dia. O sigui que ni pensaven en fer-li un sopar decent si és que ells arribaven abans. Per a ells en el seu espai de convivència les tasques no eren importants. Els resulta ridícul vist amb perspectiva com lluitaven molt dins el lloc de treball, per exemple, però eren incapaços de netejar la seva pròpia porqueria i li carregaven tot a les companyes sense ni tant sols pensar.

6. Surt com van der educats: no els van ensenyar a fer les coses però a les seves germanes sí. Mentre les germanes (i mares) feien les tasques ells sortien amb els amics. Però tots i totes destaquem que és una explicació però no ha de servir d’excusa ja que a militar, per exemple, normalment tampoc te n’ensenyen a casa i bé que es fa. Però encara més enllà, van viure com els grans lluitadors i sindicalistes on treballaven lluitaven molt a la feina però no movien un dit a casa, per tant es servien del treball diari de les seves companyes per a poder militar, i després “les treien” els diumenges. Aquests és una altra: quants militants volen compensar el no fer res a casa i el no ser-hi mai regalant un detall o “traient” la dona a passejar els caps de setmana? Quants se senten molestos quan la companya és militant o és “peleona” a casa? I quants li tanquen la porta a la dona al fet de conèixer l’anarcosindicalisme perquè ja els va bé que la dona no hi sigui? El model “normal” de militant és el que no es dedica a la casa i a les cures, l’afecte i el respecte a la parella perquè no ho considera ni important ni cosa seva. Apareix la mamitis o la figura de l’home-nen mimat que busca que la seva parella sigui la seva mare/infermera/cuinera/netejadora etc i que només veu l’explotació i sobreesforç que fa la seva mare però no veu el que passa a casa seva perquè simplement reprodueix comportaments. 

7. Els companys comenten que quan han estat solters i havent estat vivint prèviament amb dones (mare, germana, parella) que eren les que feien les tasques  han hagut de passar per estar “coberts de merda” per a aprendre a fer les coses (“almenys no vam trucar a la mama”) i per adonar-se de com s’havien estat comportant. D’altres comenten que estan aprenent a fer certes tasques ara que viuen en parella. I també comenten que encara en alguns moments depèn de amb qui estiguin no diuen que dediquen el dissabte a fregar en comptes de a repartir pamflets a la fàbrica perquè es riurien d’ells, cosa que resulta dramàtica.
Què ens fa pensar tot això? Quants us sentiu identificats amb el que es va dir?

A quants us remou i us fa enfadar llegir això? Perquè?

Repartiment  del treball i de la riquesa? Quin treball i quina riquesa? 

Exercir el poder corromp? Quin poder?

…………………………

Este año por el Día Internacional de las Mujeres Trabajadoras organizamos diversos actos. Dos de ellos fueron dos cinefórum: el primero fue un pase con debate posterior sobre el documental Cuidado resbala y el segundo fue el pase de la película Pago Justo de la cual hubo debate informal. Creo que es interesante apuntar cuatro cosillas de los debates y conversaciones posteriores para saber en qué punto estamos y qué debemos trabajar.

mujersuperwoman

Yo personalmente y muy sinceramente tengo que agradecer la sinceridad y las ganas de participar en el debate de los compañeros y compañeras, y de querer y saber meter el dedo en la llaga sin generar dramas. O sea, en resumen, la voluntad de querer afrontar el debate desde un lugar que no es el de ponerse a la defensiva y que quiere reflexionar y avanzar. Y tela marinera con las cosas que salieron, sobretodo en la primera sesión (seguro que me olvido de muchas).

No quiero hacer una sinopsis del documental Cuidado resbala porque lo ideal sería que lo vieseis, lo que sí que diré, para que entendáis el contexto del debate, es que habla del trabajo del hogar, el remunerado (y de las mujeres organizadas) y el no remunerado.

Cosas que salieron después de ver el documental (que yo pensaba que sería menos traumático que el pase de No solo duelen los golpes y resulta que fue igual de traumático):

1.- Llamó la atención la Cadena Global de Cuidados. ¿Por qué? Pues porque con que las tareas del hogar no son consideradas trabajo y no entran en los factores a tener en cuenta a explicar en economía, el funcionamiento de las unidades familiares, el de las parejas y el de las relaciones de poder, nunca se había pensado en lo siguiente:  las consecuencias de que ni los hombres, ni las empresas, ni los estados se responsabilicen de las tareas de cuidados cuando las mujeres de occidente entran en el mercado laboral son que las mujeres de otras latitudes (colonizadas) son las que asumen estas tareas. En los países occidentales, por ejemplo, o bien las mujeres tienen una jornada inacabable de trabajo y que realizan las tareas de cuidados además de trabajar fuera de casa, o bien se paga a otra mujer, generalmente procedente de otros lugares, que a su vez está dejando las tareas de cuidados que ella realizaba en manos, generalmente de otra mujer (abuela, tía, hermana…). Se mire como se mire, las tareas de cuidados y del hogar son tareas asignadas a mujeres.

2.- A partir de aquí el debate va solo. Las tareas del hogar las hacemos mayoritariamente las mujeres. En un momento del documental dicen, muy acertadamente, que son tareas que no se pueden dejar de hacer y que son las que nos mantienen. Comer, beber, la higiene, la organización de la vida, educar, escuchar, el afecto, etc. Son tareas de cuidados y en la mayoría de las casas son unidireccionales, las hacemos las mujeres. Y la cosa es que no las podemos dejar de hacer, son supervivencia. Pero no resultan importantes ( ¿tendrá que ver con el hecho, que decía el documental, que tradicionalmente las tareas del hogar las realizaban esclavos y presos de guerra hasta que en la edad de la razón se asignan a las mujeres de manera exclusiva?). Decía que son tareas no consideradas importantes, sino no estaríamos en el punto en el que estamos.

3.-Todo lo que hacen los hombres es importante, o sea que lo que se hace fuera del hogar es importante y es lo que se paga y lo que cuenta. Esto se traduce en que en las casas/relaciones/hogares/familias solo importa el trabajo y el sueldo del hombre. Pero el tema es mucho más profundo: solo es importante que él descanse, que él tenga tiempo de ocio, que él tenga tiempo para desarrollarse como persona, que él no tenga que ser molestado, que él tenga tiempo de militar, etc. Los hombres están ene l centro y solamente importan ellos, y mientras ellos no hacen esfuerzos para asumir las tareas de los espacios que habitan le toca hacerlas a la persona que tiene al lado. Por mucho que ella no lo haga con plena dedicación, da igual, a l final tiene que ser ella la que lo haga porque hay de comer y hay que estar mínimamente limpias. Con que al final lo hace ella, ella es la que acaba teniendo menos descanso, menos tiempo, menos relax y menos todo porque él no lo hace. Y encima si se le reclama al señor que lo haga resulta habitual que se enfade, se agobie y utilice mecanismos como el chantaje emocional para no hacer nada o para hacer notar que no lo quiere hacer. Y no lo quiere hacer porque cree que no le corresponde hacerlo.

4.- Cree que la persona que tiene al lado está simplemente para hacerle de puntal, para que él pueda hacer sus cosas. Y esto tal y como se dijo en el debate es comportarse como un patrón. También dentro de los ambientes militantes. “No te fíes de un super militante porque tras él lo más probable es que haya una mujer explotada”. Antes de continuar quiero aclarar que la mayor parte de lo que estoy escribiendo y de lo que escribiré fue explicado por hombres militantes. Esta frase y otros ejemplos también. He pedido permiso para plasmarlo y suponemos que esto servirá de algo.

5.- Salen a la luz experiencias concretas y es algo que anima el debate porque nos saca de la generalización y de la concepción errónea de que “yo con que milito no soy machista y si no hago las tareas de casa no es por machismo sino por falta de tiempo”. Los compañeros militantes nos cuentanb que ellos mismos en etapas super militantes no hacían absolutamente nada en casa y que lo cargaban a sus compañeras mujeres. Afirman que consideraban que tanto su trabajo como su tiempo de militancia eran lo importante y que ni se les pasaba por la cabeza que tenían que hacer tareas de casa. Ni lo consideraban. Y que si se les reclamaba se sentían mal. Explican también que eran incapaces de pensar en cuidar con cosas básicas a quien les cuidaba cada día. O sea que ni pensaban en hacerles una cena decente si ellos llegaban antes. Para ellos en su espacio de convivencia las tareas no eran importantes. Les resulta ridículo visto en perspectiva como luchaban tanto en sus puestos de trabajo por ejemplo, pero lo incapaces que eran de limpiar su propia porquería. Y como se lo cargaban a sus compañeras sin siquiera pensar.

6.- Sale a la luz la educación: no les enseñaron a hacer las cosas pero a sus hermanas sí. Mientras las hermanas (y  madres) hacían las tareas ellos salían con os amigos. Pero todas y todos destacamos que eso es una explicación per no debe servir de excusa ya que a militar normalmente tampoco te enseñan en casa y bien que lo hacen. Pero vamos más allá, explican cómo vivieron que los grandes luchadores sindicalistas luchaban mucho en el trabajo pero no movían un dedo en casa, por lo tanto se servían del trabajo de sus compañeras para poder militar a gusto. Y después las “sacaban” los domingos. Este tema también sale: ¡cuántos militantes quieren compensar el hecho de no hacer nada en casa y el no estar ahí regalando un detalle o sacando la mujer a pasear! ¡Cuantos se sienten molestos cuando la compañera es  muy militante o es “peleona” en casa! ¡Cuántos cierran la puerta a que la compañera conozca el anarquismo porque ya les va bien que no lo sepa! El modelo “normal” de super militante es el que no se dedica a las tareas de cuidados, al afecto y el respeto a la pareja porque no lo considera ni importante ni cosa suya. Aparece la “mamitis” o la figura del hombre-niño mimado que busca en su pareja su madre/enfermera/cocinera/limpiadora etc. Y que solo ve explotación y sobreesfuerzo en su madre pero no ve lo que pasa en su propia casa porque simplemente reproduce comportamientos.

7.- Los compañeros comentan que cuando han estado solteros, y previamente han estado viviendo con mujeres (madre, hermana, pareja) que eran las que hacían las tareas del hogar, han tenido que estar cubiertos de mierda (textual) para aprender a hacer las cosas (“al menos no llamaron a la mami”) y para darse cuento de cómo se habían estado comportando. Otros comentan que están aprendiendo a hacer las tareas ahora que viven en pareja. Y también cuentan que aun ahora, depende de con quien están, no dicen que dedican el sábado a fregar en vez de salir a repartir panfletos por la fábrica porque se reirían de ellos, cosa que resulta dramática.

¿Qué nos hace pensar todo esto? ¿Cuántos os sentís identificados con esto que se dijo?

¿A cuántos os remueve y os enfada leer esto? ¿Por qué?

¿Reparto del trabajo y de la riqueza? ¿Qué trabajo y que riqueza?

¿Ejercer el poder corrompe? ¿Qué poder?

I will survive (también castellano)

molles

No us ha passat mai que després d’estar molt de temps en estat de supervivència ja només us queda un fil d’energia?

No us ha passat mai que ni tant sols sabeu que fer-ne amb aquest fil per a no gastar-lo, per a no trencar-lo?

Al final no m’és gens afable aquesta èpica de la que es nodreix el mon (també el mon militant) en la que tot és resistir i aguantar. De vegades en aquest resistir en la vida, en amar, en lluitar, hi ha una simple perpetuació de l’estat de les coses. De vegades en aquest aguantar se’t van trencant les fibres de la pell.

La supervivència, l’anar tirant per no parar, l’anar fent estoicament fins arribar al cim no sempre comporta victòria. De vegades hi arribes estellada.

I com baixo estellada? El com. El com es sobreviu marca la fita i marca el repòs.

Si no fos tan tossuda potser ja seria sota l’aigua, però la més cabuda de totes necessita treves, i calma, i les roses que acompanyen un pa que no sempre t’ajuda a empassar-te la vida ni t’omple la panxa de somriures. Les molles en la vida, en tot els camps no alimenten, no són prou.

El coratge no és tirar. No. No us enganyeu. El coratge té a veure amb estimar i no amb èpiques barates. Amb pensar que construeix i cuidar-ho. El coratge són les roses. I les roses no són supervivència rasa, són vivència, són aquí i són ara. Quan hi són.

Mireia Redondo Prat

…………………………

molles

¿No os ha pasado nunca que después de estar mucho tiempo en estado de supervivencia ya solo os queda un hilo de energía?

¿No os ha pasado nunca que ni siquiera sabéis que hacer con este hilo para no gastarlo, para no romperlo?

Al final no mo es afable esta épica de la que se nutre el mundo (también el mundo  militante) en la que todo es resistir y aguantar. A veces en este resistir en la vida, en amar, en luchar, hay una simple perpetuación del estado de las cosas. A veces en este aguantar se te van rompiendo las fibras de la piel.

La supervivencia, el ir tirando para no parar, el ir haciendo estoicamente hasta llegar a la cima no siempre comporta la victoria. A veces llegas rota.

Y ¿cómo bajo rota? El cómo. El cómo se sobrevive marca la meta y marca el reposo.

Si no fuera tan tozuda quizás ya estaría debajo del agua, pero hasta la más cabezona necesita treguas, y calma, y las rosas que acompañan a un pan que no siempre ayuda a tragarte la vida ni te llena la barriga de sonrisas. Las migas en la vida, en todos los campos, no alimentas, no bastan.

El coraje no es tirar. No. No os engañéis. El coraje tiene que ver con amar y no con épicas baratas. Con pensar que construir y cuidarlo. El coraje son las rosas. Y las rosas no son supervivencia rasa, son vivencia, son aquí y son ahora. Cuando están.

Mireia Redondo Prat