8M, debates abiertos (1)

La realización de la Huelga del 8M desde que se propuso visualiza, resucita y crea una serie de debates que a mi me resultan interesantes. Nos pone espejos delante para todo lo bueno que sale de ello y también para todo el trabajo que aun tenemos que hacer, que quizás hemos descuidado o al que por mil factores no hemos llegado.

Algunos no son nuevos, otros sí, y la verdad es que se están dando fuera del movimento estrictamente feminista. Eso nos obliga a todes a estrujarnos los sesos más allá de las consignas, más allá del hacer cosas sin más. Nos interpela a pensar si a parte de hacer creamos, si a parte de protestar luchamos etc. Nos lleva a desplegar todos los argumentos del feminismo de clase, por ejemplo, y nos lleva a pensar cuál es la relación del feminismo (así en su amplitud) con las mujeres trabajadoras, la de los sindicatos con el feminismo y a su vez con las mujeres trabajadoras, y todas las brechas, positivas y negativas, que ahí quedan al descubierto. Y eso es positivo, no podemos avanzar sin reflexión, ni debate, ni ganas de ver y superar escollos, no podemos hacer las cosas al modo capitalista: producir sin sentido, solo producir. Los debates son varios y por no hacer un artículo muy largo, lo iré publicando a cachitos.

Creo que es bueno mirar por las brechas porque si no se hace, si se ignoran, simplemente siguen ahí, no se solucionan e incluso se amplían. Y me gusta hacerlo desde la mirada que suma, es decir, desde la certeza que somos muchas, cada vez más, las que decimos sí a la Huelga y sabemos de sobras los porqués. A partir de ahí hay discrepancias, observaciones, para qués y comos que se discuten de manera más o menos encarnizada, y en dichos debates, como no, hay cierta tenedencia de las organizaciones, como pasa en mil y un temas, de meter cucharada, hacer cierto postureo o mirar la conveniencia estratégica a ver quien es más o menos vanguardia. Bien, creo que hace falta destacar que aquí les protagonistes somos nosotres y que todo el resto de ruido es eso, ruido. No necesitamos tutores ni consejeros ni favores, hace siglos que nos apañamos bastante bien pensando por nosotras mismas. Hace siglos que las mujeres trabajadoras nos hemos organizado en movimientos masivos para luchas tanto contra el capitalismo como contra el patriarcado y el fascismo.

Bien, ahí viene uno de los debates. Hay un movimiento de mujeres trabajadoras (destaco trabajadoras no sólo por la fecha de la que hablamos, no sólo por la herramienta de la Huelga, si no también por que es con quien yo me quiero organizar) sólido que vaya más allá de una fecha, que no solo salga a la calle a exigirle a alguien sus derechos y que vaya ya enfocado a crear un mundo distinto? El debate no es una pequeñez. Estamos creando algo a partir del 8M o solo estamos organizando 25Ns y 8Ms? Es más, la convocatoria viene de este movimiento de mujeres trabajadoras (incluyo el trabajo de cuidados cada vez que hablo de mujeres trabajadoras) o viene de un movimiento feminista muy diverso, en algunos momentos interclasista, y que tiene también sus brechas sobre las que mujeres precarias, racializadas, olvidadas tenemos mucho que decir?

Esto que parece una tontería, y a muchas da pereza, y que incumbe a la relación del feminismo en global con las mujeres trabajadoras, resulta a veces un primer debate al que no deberíamos temer si nuestro objetivo es crear un movimiento de mujeres trabajadoras fuerte, numeroso y combativo a imagen de los que se han articulado a lo largo de la historia. En realidad cuando hay mujeres que nos plantean este debate a las que tenemos más conexión directa y constante con los movimientos feministas, podemos tomar la postura de no contar con ellas aunque quieran hacer Huelga también porque no nos dicen que sí a todo, o mirar lo que nos señalan, escuchar la crítica y hacer una reflexión en base a las preguntas anteriores, no para desmobilizarnos si no al contrario, para movernos más, y crear más discurso propio, más movimiento etc. Nadie dijo que sería fácil, pero tenemos que preguntarnos si queremos sumar cada vez más compañeras y ser más fuertes o competir para ser las más visiblemente feministas del colectivo. En este punto me pregunto, entonces que entendemos por sororidad?

El anarcofeminismo y el feminismo de clase tienen en general mucho que aportar en este debate.

Otro debate que se plantea es cómo se transmite todo esto, con qué lenguaje. Hace falta hacer comunicados o argumentarios con palabras académicas, de acuñación reciente en círculos muy concretos, con tonos a veces paternalistas? Hay ritmos diferentes, hay interseccionalidades, y hay que ser consciente de ello para sumar y no para excluir. Pero más allá de eso hay algo mucho más sencillo: lo que nos pasa a diario y las consecuencias de futuro. Ahí están los argumentos llanos, perseverantes, horizontales y de peso. Ahí tiene mucho que ver si quien li explica lo sufre o lo teoriza. Y también tiene que ver si hay este codo a codo, cara a cara, cotidiano de ese movimiento de mujeres trabajadoras que con su vivencia empuja porque sí, sin más argumentos que el ya, el aquí y el ahora.

Para no alargar más esta primera parte y antes de empezar con otros debates (el uso de la Huelga, la accion-inacción de los sindicatos, el bloqueo machuno, las propuestas etc) , solo acabar diciendo que si bien es cierto que la Huelga es una herramienta que nos puede permitir construir ese movimiento año tras año, se vuelve a abrir el debate de que no sólo con la Huelga y de la construcción cotidiana. Seguramente sean debates difíciles y duros, pero se me ocurre que si no debato con mis compañeras con quien puñetas voy a debatir de esto? Tiene sentido, tiene mucho sentido que sea con ellas y no para competir si no para sumar, crear y avanzar.

Salud y anarcofeminismo

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Por qué la autoorganización?

Me hago esta pregunta para complementar otra que se me pasa mucho por la cabeza: protestamos o luchamos? Reclamamos o construimos?

La autoorganización es un pilar fundamental de toda acción directa/autodefensa: cuando un colectivo se organiza para afrontar una o unas opresiones y mejorar su vida a corto/medio/largo plazo, y se organiza entre iguales, ahí tenemos autoorganización y acción directa. Es imprescindible que sea quien sufre la opresión/agresión quien defina lo que le pasa, se organice segun sus circunstancias y defina qué quiere. Cuando hay tutorías (representación o delegacionismo o liberados) la cosa cambia, ya que se pierde esa horizontalidad.

Tendemos, muchas, algunas, pocas o como cada una vea el vaso, a organizarnos, autoorganizarnos. Pero cuantas veces lo hacemos para responder y reclamar o exigir? y, cuantas veces lo hacemos para crear no sólo un movimiento fuerte – que salga a la calle y presione a tal o cual político/partido/empresario/agresor-, sinó que se ocupe de ir creando directamente otras condiciones de vida (claro seguro que con errores pero también aciertos)?

La autoorganización nos permite:

-Defendernos en el trabajo, ante agresiones machistas o racistas, montar movilizaciones, reclamar y exigir…

La lista de ventajas es larga. Pero. La autoorganización debería de permitirnos también dejar de pedir pan o trabajo o sueldos dignos o leyes incompletas contra la violencia machista, etc, y directamente organizarnos de manera que no haga falta esa demanda, ser nosotras las que moldeemos nuestra vida y no limitarnos a pedirla.

Ahí creo que es como se toma en serio todo el lenguaje revolucionario, cuando se da ese paso. Quizás con un poco de temeridad o al contrario, con la prudencia que lleva la voluntat de conservar la vida. Però nunca la propuesta de la autogestión y la autoorganización puede ser tildada de vieja o absurda o purista. Cada vez que pensamos así le damos una pistola al sistema para que acabe con nosotras, le dejamos tener la impunidad de hundirnos en el fango.

El anarcofeminismo contra el fascismo

Hace unos días VOX hacía un acto en Vistalegre al que asistieron muchísimas personas, Bolsonaro y los partidos de extrema derecha en Europa no sólo suben sino que, además, ganan. Trump, ganó. Partidos de derecha como Ciudadanos o PxC reciben una cantidad de votos mucho mayor de lo deseable (manipulando, también, cierta parte del discurso feminista) . No sólo tenemos el problema de que estos partidos existen, tenemos el gran problema que lo que dicen, cuaja. Hace años que nos alarmamos por la subida de todos estos partidos y personajes, pero a la vez nos quedamos como boquiabiertas ante el apoyo que reciben. Incluso a veces nos bloqueamos pensando qué no hemos hecho, y pensando y debatiendo seguimos sin hacer. Sabemos que cuando las cosas se ponen feas dentro del sistema económico en el que vivimos, el fascismo y la ultra derecha suben como la espuma con la habitual ayuda de la derecha y ante la tibieza de los demás partidos y entes parlamentaristas.

En cierta manera se podría decir que toda la perorata para que las personas confiemos de manera ciega y dependiente en las instituciones se quiebra y reconstruye con una forma mucho más autoritaria ante las crisis. El proteccionismo paternalista y tóxico se torna veneno racista del peor. La explotación para y por el país hace del ya cuestionable concepto de patria un silencioso desfile de silencio sacrificado por el bien de vaya usted a saber.

Todo lo que dentro del patriarcado capitalista se considera una normalidad buena e incuestionable (Estados, patria, ejército, frontera, productividad, silencio, homogeneidad…), se acaba desplegando en su peor forma y cara. Claro que esto conduce a la inevitable necesidad de cuestionar de raíz todas estas herramientas del sistema, no sólo cuando están bajo la dinámica más autoritaria. Sabiendo que en los conceptos como pátria, patrimonio, estado, nación, país etc, por muy ilustrados que sean, no son más que caras del patriarcado, me siento especialmente cómoda con el anarcofeminismo, ya que éste cuestiona de manera inequívoca al patriarcado, al capitalismo, al autoritarismo y a las dependencias tóxicas y representatividades propias de un sistema no basado en las personas, en la base, en el barrio, en el pueblo. La autoorganización, la autogestión, la autodefensa tanto en el trabajo, como en las calles, en casa y como forma de vida me parecen particularmente menos artificiales y menos paternalistas.

Por eso me defino no sólo como feminista, también pongo anarco. Porque no me vale cualquier postura, no quiero que me confundan con cualquier fascista, identitaria, derechosa o burguesa que se autodenomine feminista. Me niego a que no aparezca de manera evidente la cuestión de clase y la de la verticalidad. Ya sabemos que de base el feminismo si no es anticapitalista o antiracista no tiene sentido, pero yo ya opto por poner el prefijo, así me quedo tranquila.

Bien, la cuestión es que recordando el testigo que nos dejaron nuestras abuelas anarquistas, creo que ante el auge del fascismo y la derecha tenemos mucho que decir y aún más que hacer. Podemos seguir dejando el asunto en manos del mismo sistema que da lugar al fascismo, y eso sería lo peor. O podríamos intentar hacer un movimiento de mujeres trabajadoras antiracista, antifascista, autogestionado etc. Ya, eso parece que está lejos, o quizás tan lejos como lo queramos ver.

También podríamos desempolvar y reescribir esos discursos de las mujeres libertarias para difundir la idea, contra el fascismo, el patriarcado, la explotación y toda autoridad.

O también podríamos empezar a derribar uno a uno todos los argumentos misóginos, machistas, homófobos y transfobos de esos partidos y movimientos políticos (que por otro lado son una de sus bases más fuertes, y sería más que interesante desmontar y enfrentar) . Enfrentándolos cara a cara y sin tibieza ni piedad, ya que ellos no la tienen. Si ellos ganan, si ellos calan, entonces estaremos cada vez menos seguras. Pensemos en ello, el anarcofeminismo tiene más por ofrecer de lo que nos parece, valoremos. Que conste que sólo son ideas, aunque me gustaría que fueran propuestas super serias, pero no soy quien. Aun así, sigo pensando que quien mejor para combatir el fascismo que ya tenemos encima que las mujeres, las doblemente, triplemente olvidadas y explotadas? Tenemos tanto que ganar, ofrecer y valorar: a nosotras mismas!

Salud y anarcofeminismo

Noves presentacions/nuevas presentaciones

Bé, doncs, abans d’escriure un nou article voldria agraïr a totes les persones que m’hagin convidat a presentar el llibre i les que encara queden!

Us deixo el cartell de la propera!

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Bueno, pues antes de escribir un artículo nuevo quisiera agradecer a todas las personas que me han invitado a presentar mi libro, y las que quedan!!

Os dejo cartel de la próxima!

Preparando la vuelta

Buenos días a todas. Este año he estado bastante ausente y casi no he pasado por el blog. Lo tengo a medio traducir y me faltaría escribir sobre mil y una cosas acontecidas este año. Pero he estado de tour presentando mi primer libro parido con mucha ilusión.

Tal com raja. Reflexions anarcofeministas

Editado por Descontrol

En breve haré un resumen de las impresiones de las presentaciones!!

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Preparant el retorn

Bon dia a totes. Aquest any he estat bastant absent i quasi no he passat pel blog. El tinc a mig traduir i em faltaria escriure sobre mil i una qüestions ocorregudes enguany. Però he estat de tour presentant el meu primer llibre parit amb moltíssima il·lusió.

Tal com raja. Reflexions anarcofeministes.

Editat per Descontrol

En breus faré un resum de les impressions de les presentacions!!

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“La vida continua i s’està governant amb normalitat” Coses sobre l’1Oct que passen ara

Això deia avui el Turull….

Doncs aquí toca plantejar-se molt seriosament si el què volem és que ens governin amb normalitat, o que ens governin, sigui qui sigui. Potser volem autogestionar-nos, passant per sobre de consignes, i s’ha de dir més fort això. I per a això cal parlar de moltes coses que passen i es debaten, que sempre va bé, encara que no agradin gaire.

Resulta insuportable, escandalós i alhora ridícul tot el que està passant, tot el desplegament repressiu de l’estat espanyol entrant fins la cuina de les institucions catalanes. És tant feixista com ja sabíem que era, i la resposta és del tot necessària. Tant repressor com ja sabíem que era i com suposo que ja s’havia contemplat, perquè suposo que d’aquestes coses se’n parla als despatxos diversos: del que pot anar passant i del que es pot anar responent etc. I si no, no sabria dir què és pitjor. La repressió sabem que pot anar a més, a molt més i caldrà saber qui i fins quan aguantarà i respondrà. Ull, que el saber si això estava contemplat o no, qui respondrà i com, o no, és molt important perquè a la picota hi estem totes. Com també és important preguntar-se què es construeix o què passa a partir d’això, perquè jo doncs per suposat que això no es fa sense voluntat de crear quelcom nou. Que potser són detalls sense importància, però per a mi no. Respondre políticament a tot això amb un “votarem” quan estem plenes de guàrdies civils, ho sento però no hi estic feta. Tampoc crec que sigui el moment de ser políticament correcta i diu “ho sento” quan a les tertúlies  a algú se li escapa “feixista” quan parla un desesperat o desesperada del PP o Cs. Això seria aigualir l’impuls antifeixista sota la correcció política de la tertúlia de l’hora del te.

Em resulta insuportable tant d’estat de dret per totes bandes.

Entenc el discurs de la defensa dels drets civils però penso que aquest té un sostre pel que fa a la seva capacitat transformadora. I de fet no estic empatitzant gaire. A mi tot això de les institucions catalanes no em genera empatia ni impuls de cap de les maneres ni vull fer res a l’empara d’aquesta premissa. Que tingui ulls a la cara i vegi el que passa amb fàstic no significa que hagi de fer res per i des de i cap a les institucions catalanes ( o amb l’adjectiu que sigui). De fet ara és moment de tossudesa, de seguir amb orgull les premisses del suport mutu i solidaritat entre iguals ( d’altra manera no el conec perquè no ve de tornada, per tant és mesell i una presa de pèl), de l’autogestió i l’autodefensa etc. No puc ni vull fer les coses d’una altra  manera. I no tinc gaire més a dir.

Espero que no sigui una manera de tibar per a fer campanya, espero que no perquè a mi no m’agrada que em posin entre l’espasa de la guàrdia civil i la paret de les institucions catalanes. I a més provoca aquesta mena de filosofia per la qual acabem assumint que les institucions ens salven, o que unes són millors que les altres o ves a saber. Espero que no sigui cosa de campanya perquè a mi la guàrdia civil no em fa gràcia, la beatificació de la burgesia catalana tampoc, i encara menys l’entrega de clavells. No tinc cap mania a les flors, és que penso que el pacifisme és quelcom molt diferent. I que l’autodefensa està molt bé, és clar.

Jo, la veritat, no sé ben bé què dir sobre les opcions davant el referèndum perquè ni jo mateixa sé què fer. I de fet amb aquest text NO estic demanant una allau d’opinions al respecte ( no ho feu per favor, ja us llegeixo des de fa temps i ja en tinc més que prou). Sé que el “no” no és una opció per mi, la resta de possibilitats ballen al meu cap cada dia de manera desigual i desequilibrada. I tampoc vull que em digueu que em decidiré amb els fets que vagin succeint aquests dies perquè em semblaria massa paternalisme, més del que fa dies ja suporto. Ja sóc prou grandeta i espavilada per a decidir què faré, no us estic demanant encara més campanya. Per tant jo tampoc faré campanya. Confesso que en part no faré la campanya per l’abstenció per certa covardia: vistes les reaccions a les xarxes cap a qui la fa o la insinua no en tinc ganes. Ja és trist que parlar o insinuar l’abstenció per motius polítics, no espanyolistes ni estatistes, hi hagi qui aprofiti per dir coses (aplicades a tothom i totdon com un rodet) com:

  • El clàssic xantatge emocional del flac favor
  • Donar per suposat que no ets prou activista o prou de carrer, que no estàs amb la gent
  • El clàssic “ets espanyolista”
  • O el no estàs prou al cas del què vol la gent.

Jo voldria respirar fons però després penso en com fem sempre al·lusions als anys trenta del segle passat i em pregunto perquè ho fem si després som incapaces de tolerar tot tipus d’opcions a debat, com passava en aquells temps, com també ho és l’abstenció de classe i llibertària. Aquesta opció no és l’enemic, l’enemic és un altre. És clar que en aquell moment no hi havia unes xarxes socials que permeten repetir a cada minut postures i pressions de tot tipus. A mi personalment em sembla que si no podem suportar que es parli d’abstenció amb raons de pes, si no contemplem el dissens com a forma de relacionar-nos i sobre la qual treballar políticament, trobo que comencem malament aquest nou “el que surti” després del dia 1 d’octubre. I ho dic molt sincerament i des de l’interrogant següent: “sobre quines bases estem assentant això?”

Em passa que fa anys que em molesta que em facin tancar files al voltant de processos que no m’acaben de fer el pes. M’irrita que em vulguin forçar a cobrir unes etapes de canvi social que no són les que jo també he pensat o volgut. I és així perquè quan em forcen m’instrumentalitzen i no em tracten d’igual a igual. I em fa posar de cul que donin per fet que per ser solidària he d’estar d’acord amb, o encara pitjor, que sembli que si no estàs d’acord en temes/mètodes/objectius concrets es puguin posar en perill relacions o relats. Escolti, a mi no m’ha de felicitar ningú per ser solidària principalment perquè jo agrairé però no felicitaré. És que ni tant sols hem de combregar religiosament, ja que la solidaritat la pressuposo quan algú es defineix al voltant d’aquesta. Quan em sorprenc és quan no hi és. Agrair sí, deure no. Ull perquè aquestes maneres de relacionar-se poden fer pagar penyora.

Tampoc faré campanya pel sí. És que segueixo pensant que no m’agraden els estats, no em convenç el vot útil ni el de “això és millor que” com si no fóssim capaces de fer o imaginar altres maneres (i mira que recordem altres èpoques però ens subestimem a nosaltres mateixes en aquesta), segueixo sense tenir afecte ni ganes d’estratègia amb part de qui impulsa tot això…És així, no ho puc negar ni ho amagaré. M’és ben igual que us sembli repetitiu perquè diria que repetitives ho som totes ja a aquestes alçades o sigui que no val penjar la llufa de reiteratives a les altres quan, en tot cas, la portem totes. A no ser que pensem que una pesantor agrada més que l’altra, cosa que a mi em resultaria molt revisable com a moviment polític. I de fet em torna a sorgir el “en què estem basant tot això?”

Doncs a mi em resulta molt perillós com s’està validant i revalidant a les institucions catalanes en general. És obvi que per a que un estat funcioni això és necessari, i per tant si estàs d’acord amb un moviment pro-estatista això et semblarà molt bé. Amb matisos, però vaja, que serà el que sembli normal. Doncs jo ho observo i el que em plantejo tristament és com costarà posar-les en qüestió l’endemà de tot. Serem tan ingenus de pensar que primer ho muntem i després ja el qüestionarem o com va això? Això crec que no és un detall qualsevol dins d’unes etapes pensades (o si més no contemplades). Això que dic és un tot en el futur de lluites com la de classes, la de les alternatives socials, l’antirepressiva etc. Trobo que, mira, és normal que es facin planificacions, però el que no m’agrada –perquè m’agrada que em tractin amb respecte també en el camp de l’agència política i social- és que em contemplin com una peça estratègica o un element a qui pressionar. Jo no sóc la burgesia catalana ni fomento tebiors, a mi que no m’encasellin en un tauler estratègic a la mateixa alçada que altres elements que campen, o al menys no em feu sentir com si comptés només per a ocasions concretes que són profitoses. No val veure la lluita de classes com un sector, un camp, un braç, ja que així s’acaba per instrumentalitzar-la.

Em torno a preguntar en què estem assentant això quan hi ha qui a les xarxes se sorprèn o celebra que les anarquistes es posicionin contra la repressió de l’estat espanyol, com si fos nou. Disculpeu, però això és significatiu de com ens infantilitzeu i del paternalisme amb què ens mireu, per no dir que és no voler tenir gaire idea de les anarquistes. Per tant és indicatiu de la relació poc horitzontal que això implica. Amb la d’anys i panys que sabem qui està on ha d’estar….això és molt i molt sobrer i segons el meu parer pot fer pensar que hi ha certa voluntat homogeneïtzadora.

Encara un altre exemple de coses que es diuen, que no tenen perquè dir-se, i que arrosseguen i empenyen a la homogeneïtzació amb poc espai per a la crítica: “com pots dir que això ho porta la burgesia si això ho empeny el poble”. Anem a veure. Anem amb ull. Que jo pugui observar, així a l’atzar, el rèdit que en treu i en traurà la burgesia catalana, la legitimitat que està acumulant, el bonisme que l’està envoltant, els esforços que fa en centralitzar el discurs, el perill que això comporta, la facilitat amb que permea, la manera com això capgira les seves accions… perdoneu, això no és negar que hi hagi molta gent de diversos àmbits que vulgui la independència, això és dir coses que estan passant i que poden passar i estar alerta. Això no vol dir no baixar a la  plaça i no estar al costat del poble, segons el meu parer insistir en l’atenció sobre la burgesia és exactament estar amb el poble, o sigui, no avalar mai a qui de veritat no està al costat del poble. I em sembla de mal pair que hagi d’explicar-ho i em sembla un mal xantatge que no es pugui dir. Seria interessant parlar de “poble”, de qui considerem poble, sota quins paràmetres diem poble, sota paràmetres de “gent”, de nacionalitat, de cultura o de classe? Que igual sembla un detall sense importància, però és que a mi no i per això mastego tant tots els inputs que m’arriben.

Tot això, i coses que em deixo segur, només és una pinzellada al que voldria exposar que té a veure amb tots aquells discursos i bases en les que això es construeix i que em fan pensar en l’abstenció a l’hora del vot i en l’ús de l’acció directa i l’autoorganització com a formes molt més imaginatives de fomentar. I ho complementaré en què penso com a anarcofeminista del discurs al voltant de la república catalana i les dones.

  • Les crides a constituir una república catalana per a que sigui una república antipatriarcal. S’equipara el fet de sortir de l’estat espanyol amb una república antipatriarcal. Això conté un tel una mica perillós: és que el patriarcat és patrimoni d’España? És que ens pensem que per ser catalanes som més progressistes? I, per últim, per a que hi hagi un canvi real qui va davant les lleis noves o les mentalitats? I tot i així el que veig més perillós d’aquest discurs és que atorga un paper/poder de salvació a les institucions que ens infantilitza i ens fa dependents. I com ja he expressat en alguna ocasió a mi em sembla molt més pràctic apostar per l’autodefensa i deixar de banda els supòsits estatistes des del punt de vista anarcofeminista ja que els estats i institucions neixen del patriarca i el patriarcat.
  • L’abric còmode que suposa per a les burgeses aquesta mena d’interclassisme que, com sempre, instrumentalitzen els moviments de dones o els discursos del paper de les dones en el fet nacional i pacífic, per a promoure una pau social que només serveix per a elles. Així mateix confondre la feminització de la política amb calma i pacifisme és una altre reforç més de les institucions que seran les que donin ordres de quan, qui i com sortir al carrer, en quines condicions i amb quins motius.

Així doncs, a l’espera de més esdeveniments i més postures, i seguint amb la lluita quotidiana espero seguir poder escrivint per a que la vida continuï però sense que ens governi ningú. I ningú vol dir ningú més que nosaltres mateixes.