PUNTO DE DEFENSA ANTE LA PETICIÓN DE EXPULSIÓN

Dado que no todo el mundo ni toda la afiliación está teniendo acceso a esta información, y solo les llega una parte, dando una imagen parcial y de bloqueo, publico esto en mi blog.

INFORME DE DEFENSA ANTE LA PETICIÓN DE EXPULSIÓN

Este escrito es una respuesta al informe de petición de expulsión, digo respuesta porque aunque debe ser en forma de defensa no creo que haya nada que defender. Dicho de otra manera no reconozco las acusaciones ni las debo de reconocer ya que de aprobarse esta expulsión o reconocerse las acusaciones como válidas para un debate se estaría estableciendo un precedente muy peligroso para toda la afiliación, incluso para las mismas personas que firman el documento de petición de expulsión. Es una cuestión de método y una cuestión política. Es un precedente peligroso porque:
-Se abre la puerta a normalizar el stalkeo y censura de las cuentas personales de la afiliación por parte de las personas que se auto atribuyan la autoridad de hacerlo, la vigilancia de las libres opiniones personales de la afiliación fomentando el miedo a opinar libremente, y la disciplina cuando éstas no se consideren adecuadas por parte de quien considere que tiene autoridad para decidir qué opinión es adecuada. Debatir en estos parámetros y aprobar algo así va a crear un precedente de impunidad que va acabar salpicando a cualquiera y que es más que cuestionable en una organización anarcosindicalista
-Se abre la puerta a normalizar una práctica más que autoritaria: expulsar a la afiliación por sus retuits, tuits y comparticiones en las redes sociales como si el hecho de estar en la CNT comportase dejar de ser un ser pensante y autónomo. Si se abre ésta puerta se abre la puerta al autoritarismo. Esto va mucho más allá de lo que me pase a mi, que es lo de menos.
-Es una medida claramente disciplinaria, represiva y ejemplarizante que no tiene otra función que apartar a alguien que de la noche a la mañana resulta ser molesto. Esto abre la puerta a la impunidad. Pero aun es peor: sirve de ejemplo y aviso para toda la afiliación para que se abstengan de dar retuits y difusión a casos en los que se denuncie públicamente una agresión mediante acción directa que implique a un afiliado. Eso es exactamente lo que hace el sistema con las agredidas y con las posturas feministas no institucionales: se hace una llamada a no apoyar y no difundir casos públicos que impliquen a la CNT en vez de hacer una llamada a apoyar a toda agredida.
-Se abre la puerta a auto atribuirse el poder de advertir que tal o cual cuenta personal se van a investigar y normalizar que eso sea correcto al igual que hacen los estados con sus leyes de control social
Dicho esto, no reconozco ni me voy a someter a una Comisión de Investigación porque:
-No reconozco las acusaciones
-No acepto la táctica coercitiva con el fin de enfangar ‘la problemática’ de ponerme en el centro del debate de un proceso de denuncia de agresión cuando no soy ni debo ser el centro, no afrontando el verdadero problema, perpetuando el sistema. Menos aun cuando se prioriza hacer un informe para mi expulsión antes de formar un grupo de apoyo y contacto con todas las agredidas. No acepto esta escala de prioridades. No voy a ser la excusa para que la organización no tenga los debates que tocan realmente. Para mi este juego está fuera de lugar cuando lo importante es apoyar a las agredidas y hacerlo bien.
-No voy a ser la excusa para que no se asuman responsabilidades colectivas. Mi acción política feminista no acepta entrar en estas dinámicas.
-No reconozco ni alimento órganos que no están pensados desde el feminismo para tratar cuestiones que tocan un caso de agresión. Aun menos teniendo en cuenta que en esa comisión se gestionaría a partir de un punto redactado con un lenguaje y una intención propias de la justicia burguesa patriarcal
-No reconozco órganos que fomentan mediaciones cuando en caso de agresiones o de difamaciones o de textos disciplinantes y ejemplarizantes no cabe mediación ninguna, no es el método adecuado. -No voy a ser cómplice de que abriendo esta comisión se investigue a más cuentas personales de afiliades tal como se dice en el punto de petición de expulsión como si esto fuera una cacería por dar apoyo a agredidas. No voy a fomentar a que se someta a nadie a esto.

  • No voy a colaborar a que la afiliada agredida sea más expuesta y juzgada y aun menos a que tenga que ser testigo de que en su organización se castiga a quien la ha apoyado públicamente. No voy a colaborar a que se castigue así a la agredida afiliada ni a generarle tal malestar.
    Guste o no guste todo esto es antifeminista y ni lo voy a reconocer ni voy a colaborar ni me voy a someter a este tipo de juegos y procesos ya que esto es una postura política y un posicionamiento. Todo esto demuestra que éste no es un espacio seguro y no le voy a dar ninguna validez ni para tratar la agresión, ni para apoyar a las agredidas, ni para tratar nada derivado de este caso como es este punto de disciplina hacia quien haya apoyado públicamente a las agredidas. Es una lástima que a
    pesar de todes les compañeres que se dejan la vida militando en el sindicato que he conocido y que mantienen el verdadero espíritu anarcosindicalista, las dinámicas como esta de hostigamiento, o la apelación constante a la ortodoxia, o la complicidad ante actitudes machistas y agresivas queman a las personas y lo empañan y condicionan todo.

Voy a seguir el hilo del informe que pide mi expulsión para que sea una lectura fácil para todes. Empiezo leyendo la necesidad de tomar medidas contundentes contra mi en medio de una situación en la que varias mujeres denuncian actitudes machistas de un afiliado y me sorprende que se ponga el foco en mi y no en la agresión, el agresor o el cuidado a las agredidas. Aun más me sorprende dado que cuidar a las agredidas, y poner el foco en la agresión y no en otras cuestiones periféricas son principios de los que hemos hablado tanto en las asambleas de género como en las del grupo de trabajo de elaboración del protocolo, a las que quizás por cuestiones personales o de estar militando en otros espacios del sindicato las firmantes no han podido asistir. No deja de resultar un tipo de reacción ante una situación de este calibre que acostumbra a suceder en muchas organizaciones mixtas cuando un caso sale a la luz, cosa que sé, como muchas otras compañeras feministas, por nuestra práctica colectiva de acompañamientos en casos de denuncias públicas y privadas. No voy a poner bajo sospecha ni bajo negación el dolor y el malestar que puedan sentir las compañeras firmantes ante la situación de denuncia pública de una o varias agresiones por parte de un afiliado ya que durante todos estos años de acompañamientos y gestiones, toda feminista que esté militando en ese campo específico de la práctica feminista, sabe, sabemos, que esos dolores y malestares se dan. La cuestión radica en cómo de gestionan y en cómo se afrontan personalmente y colectivamente. Precisamente este punto es el que marca la diferencia en cómo se gestiona una denuncia de agresión y en cómo se reconocen y se reparan los dolores y malestares. Nuevamente la práctica feminista colectiva proporciona herramientas, maneras de hacer y espacios para expresar malestares sin que las diferentes maneras de sentir una agresión, gestionar o denunciar una agresión, u otros aspectos no sean excluyentes ni enemigos si no complementarios y reconocidos por todas. Para todo esto, como para todo, se debe partir de la confianza y de la voluntad. Y precisamente la desconfianza y la especulación empapan el informe.
De entrada se usa la expresión “ de quienes parecen que instrumentalizan la violencia machista” y sigue hablando de quienes “se alimentan del morbo”. Entiendo que el uso de expresiones como estas se deba al mismo malestar que expresan que sienten y que no se deba al uso deliberado de un lenguaje que funciona muy bien para crear una mala imagen de quien se habla. Me costaría entender que compañeras que hasta el momento nunca habían expresado tener esta imagen sobre mi, que han estado viendo mi trabajo dentro y fuera del sindicato durante este último año, que habían expresado satisfacción por éste y por mis aportaciones, preocupación para que no me quemase, de pronto considerasen usar este lenguaje en un informe para condicionar opiniones. Así aluden a los que se alimentan del morbo contraponiéndolo al trabajo que hacemos todas en el sindicato. Efectivamente el sindicato somos todos, todas y todes, y el trabajo que realizamos, cosa que me incluye a mi y mis tareas realizadas dentro del grupo de género y del grupo de agitación y prensa, por poner dos ejemplos. No voy a proceder a enumerar las tareas realizadas porque evidentemente son tareas realizadas con otras compañeras con las que he estado codo con codo durante todo este año y que pueden dar cuenta de ello. Es tan sencillo como preguntar a estos grupos y afiliades si he realizado trabajo de forma militante o no, y por tanto de manera consciente y sin voluntad de instrumentalizar nada.
A lo largo del texto se hacen afirmaciones como las siguientes:
“recordando que es una de las incitadoras principales en su cuenta personal de twiter”. Que yo sea una de las principales incitadoras es una opinión, como tal no hay nada que recordar a nadie. Tal vez si alguien ha estado stalkeando mi cuenta personal y no ha visto las del resto de hombres y mujeres que han difundido, opinado, aportado, y se ha stalkeado mi cuenta tomándola como centro de la acción, se han perdido todo lo demás. Quiero pensar que esto se debe a que tenemos contactos distintos y no a un stalkeo deliberado y condicionado por una suposición, desconfianza o prejuicio. La cuestión es que yo no fui ni soy el centro de la difusión de esta campaña. Imaginar esto sería atribuirme demasiada capacidad y ningunear a todo el montón de mujeres y hombres y trabajo colectivo feminista realizado para apoyar o difundir esta denuncia pública, como para las demás denuncias, incluso las que no son públicas. No se trata de una cara, se trata de muchas mujeres que apoyan y difunden, muchas de ellas agredidas. Empeñarse en ponerme a mi en centro es un error, también un error de estrategia a la hora de gestionar la situación.
“Nos preguntamos…¿Se sabe todo esto desde hace tiempo y no se avisa? Si la información es relevante y grave y pone en peligro a compañeras porque hay un supuesto agresor, debe informarse al comité (del cual Mireia forma parte) e iniciar el procedimiento orgánico que pertoque (que corresponda sería más correcto que que pertoque). Pero no solo NO se comunica con el resto de los compañeros y compañeras, sino que además, de dicha omisión de información al resto del sindicato, aprovecha para difamar en sus redes”. Nuevamente el lenguaje gratuito en el uso de la palabra “aprovecha” como si todo formara parte de algún tipo de plan para perjudicar el sindicato por mi parte. Este tipo de lenguaje resulta muy útil para crear una imagen concreta pero no constituye un argumento. Respecto a este punto las compañeras vuelven a ponerme a mi en el centro de la responsabilidad de manera equivocada, digo equivocada porque no espero una acción así de deliberada por parte de unas compañeras. Como ellas mismas ponen en su informe, porque es algo que se ha repetido varias veces durante este último mes, se habló de la cuestión del compañero denunciado, antes de esta denuncia, en una asamblea de género en la que asistimos muchas compañeras y a la que creo que las firmantes del punto no pudieron asistir. Varias mujeres del grupo de género estamos en el comité, no soy yo la única, incluso las mujeres firmantes son conocedoras directas de que, por ejemplo, el compañero denunciado estuvo enviando audios y whatsapps y llamando a varias compañeras cuando fruto de su debate con Daniela Ortiz ésta misma activista contactó con género, y que no era la primera vez que el susodicho usaba esta táctica con las compañeras, que había compañeras muy agobiadas. En ningún caso las compañeras molestas por esta actitud del afiliado, yo una de ella, que informamos a algunas de las firmantes del punto de mi expulsión y al grupo de género, percibimos como inacción peligrosa antifeminista que estas mismas compañeras no informen ni al comité ni al resto del sindicato. Así que en todo caso sería mucho más correcto y honesto como organización y como compañeres hablar, en todo caso, de responsabilidad colectiva. Hablar en términos de que yo sea la única conocedora, y por tanto la única responsable, no solo no es verdad ni honesto si no que se contradice en el momento en el que en el informe se comenta que se habló en género. No voy a escribir aquí nombres de las otras mujeres de género que están en el comité ni de cuales de las firmantes que han estado y/o están en el comité sabían de la práctica que se puede calificar de ‘acoso telefónico’ del afiliado, porque no forma parte de mi disciplina militante feminista señalar a otras compañeras de esta manera, porque como decía en todo caso sería una cuestión de responsabilidad colectiva, y porque la agredida afiliada, como bien se indica en el informe que pide mi expulsión, no expresó la necesidad ni deseo de que se informase.
Sé y sabemos que este punto, el hecho de que las mujeres comentemos actitudes machistas de compañeros entre nosotras y en los espacios no mixtos y que no se pida abrir un proceso interno, es habitual. Sé y sabemos que el abecé del acompañamiento en casos de agresiones o de ser afectada por actitudes machistas es seguir el ritmo de la agredida y no forzarla a pasos o procesos que le pueden resultar peores o que no desea llevar a cabo. Esto se debe a múltiples factores: el riesgo y trauma de la revictimización, el hecho de que muchas mujeres no veamos en un espacio mixto un espacio seguro, miedos, inseguridades, o simplemente, que el deseo de la agredida sea este. Puede resultar tan difícil, contradictorio y frustrante como el hecho de tener que respetar que haya conversaciones de la asamblea que no se reflejen en al acta para mantener la seguridad y anonimato de las mujeres que denuncien o expliquen situaciones. Como bien admiten las firmantes en su informe cuando comentan que entienden que en las actas no se refleje la conversación sobre el afiliado denunciado en género. Que estas dos situaciones nos resulten incómodas no justifica intentar buscar una culpable individual, más sabiendo que había mucha gente conocedora. Tampoco justifica intentar encajar a la fuerza los deseos o situación de la o las agredidas en unos procedimientos orgánicos que ni siquiera hemos analizado si son suficientemente cuidadosos o feministas.
Estos fallos, falta de encaje o brechas a la hora de gestionar este tipo de situaciones solo se solucionan:
Aceptando que habrá mujeres que no perciban el espacio del sindicato como seguro, nos guste o no, o lo sintamos así o no. Esto, cosa que ya se ha expresado en algunos espacios del sindicato, debería ser el foco de preocupación ya que condiciona que las compañeras quieran expresarse o no, o que quieran usar los canales internos o no , o que piensen si la asamblea general es un espacio hostil o no.
Aceptando que habrá mujeres que no darán el paso de optar por hacer denuncia interna porque hay compañeras que quizás hayan relativizado comportamientos agresivos y machistas en las asambleas y los grupos, por eso también en las últimas asambleas de género se habló de hacer talleres sobre sororidad. Y a partir de aquí trabajar el apoyo mutuo entre nosotres, ya que esto, que quizás las compañeras firmantes no conocían por no haber tenido ocasión de asistir a las asambleas de género, debería ser también un foco a tratar si queremos que las compañeras se animen a hablar de lo que lea pasa en el sindicato.
Aceptando que hay compañeras que llevan tiempo verbalizando actitudes machistas y agresivas, que incluso el grupo de género elaboró un texto de análisis sobre ello que leyó en asamblea general fruto de las repetidas intervenciones de las compañeras en el grupo de género expresando malestar, que no se han tratado de manera seria en el colectivo. Incluso la lectura del texto en vez de despertar reflexión despertó rechazo. Estas reacciones solo generan mucha más desconfianza a la hora de expresar de manera interna y querer exponerse a un proceso ante personas, compañeros y compañeras, que han relativizado o rechazado las críticas.
Todo esto es fácil de deducir. Por tanto si la preocupación es el uso del procedimiento orgánico por parte de las agredidas, entonces asegurémonos antes que hay seguridad, cuidado y garantía real a nivel interno y las impresiones y condicionamientos internos que generan ciertas dinámicas. Todo esto es responsabilidad de todo el colectivo además de quien tiene estas actitudes y de quien las relativiza por los motivos que sea.
Recordar que las que hemos estado en el grupo de trabajo de la elaboración del protocolo estábamos abordando todas estas cuestiones y que en el grupo de whatsapp de la Junta, así se llama el grupo, una compañera propuso aprovechar ese material, cosa que no se aceptó. Quizás esto fue un error estratégico del comité dado que la comisión de investigación es una figura antigua que no está ni pensada ni preparada para gestionar de manera cuidadosa o correcta una situación así.
“además dice que deja de llevar la cuenta de twitter de género, cuando casualmente esta misma cuenta del sindicato es interpelada directamente desde la cuenta de anarkomatxis que Mireia desde su cuenta personal no deja de retwitear (compartir)”. Yo expreso literalmente que “para evitar estrés innecesario para mi durante estas vacaciones, he decidido que salgo del grupo. Y ciertas cosas me producen estrés. Ya de vuelta le pediré a alguien que me vuelva a meter porque tenemos mucha faena por hacer tal como decía la compañera *. Para el tema del lunes me contactáis por privado (dos corazones). Cuidaros y hasta setiembre. Ah si alguna otra quiere usar la cuenta de tw de género que me lo diga mientras estoy fuera del grupo. (Dos corazones)”. No abandono el grupo, expreso que me voy del grupo durante las vacaciones y que volveré, ya que no quiero más estrés. Creo que nadie en ésta organización está obligado a enfermar sobretodo teniendo en cuenta que el grupo de género es grande y si una se ausenta un mes para descansar no supone un problema. Creo que hemos repetido por activa y por pasiva en esta organización que tener según que debates por whatsapp no es bueno y puede ser estresante, yo puedo escoger salir para no pasar el verano debatiendo por whatsapp de género o pidiendo que se debata en un cara a cara. Es más que habitual que la gente salga de los grupos para evitar enfermar, de hecho durante el confinamiento momento altamente estresante, esto se dio por parte de varias afiliades y como es lógico nadie lo cuestionó. Poner corazones y decir cuidaros no denota hostilidad ninguna ni abandono, que haya quien no empatice, o haga insinuaciones como las que hace esa frase del informe, cuando alguien expresa que quiere salir para no enfermar no es para responsabilidad de quien decide salir del grupo. Es perfectamente lógico que si una de las varias mujeres que tenemos las claves del twitter de género decide salir diga que no llevará la cuenta mientras no está en el grupo. Creo que está claro y diáfano que si no estás en el grupo no resulta del todo correcto usar esta cuenta. La ventaja del grupo de género es que varias mujeres tenemos las claves de la cuenta y nos hemos ido turnando durante el año para no fatigarnos, pues entonces se trata de lo mismo.
Sigamos. ¿Porqué es necesario en mi periodo de vacaciones evitar un estrés por mi parte? Porque como bien explica mi terapeuta María Rosa B. “ Mireia atiende muchos acompañamientos y situaciones de violencias de distinto calibre, algunas muy graves, durante el año y desde hace muchos años, que se suma a su vida y a su militancia fuera de los acompañamientos. Esta actividad que realiza ante las agresiones y el machismo es altamente desgastante y más viniendo de una mujer, Mireia, que durante dos años fue sometida a un maltrato psicológico y sexual extremo que le produjo obvias secuelas. Es absolutamente necesario para ella y para seguir con su actividad respetar sus pocos descansos y poner límites tales como salir de grupos en el momento en el que ella nota síntomas de estrés o ansiedad”. Mi actividad militante en acompañamientos es de sobras conocida por las compañeras, compañeres y compañeros, y también el desgaste que me produce que por cierto nunca he descargado contra nadie ni he dejado que nublara mi tarea en el sindicato. Hubiera sido mucho más fiel a la realidad del tono de la conversación reflejar que me iba temporalmente para descansar y no decir que abandono el grupo y que dejo la cuenta de género e insinuar cosas en base a que anarkomatxis interpela a género. Obviamente un grupo de mujeres y agredidas va a interpelar a un grupo de género, pero para buscar complicidad, como pasó con Daniela Ortiz. Estas mujeres interpelan a género porque en los últimos meses se ha visualizado como un grupo que cree en la autodefensa y la acción directa, que ha sacado material muy bueno, y que empezaba a ser referente. Debería ser motivo de orgullo que las mujeres interpelen a género por percibirlo como un interlocutor seguro y feminista que tenía claro que siempre con las agredidas, entre otras cosas. Que se vea como una amenaza o una molestia que se interpele a género no tiene sentido ninguno desde el punto de vista feminista sobretodo si como destacan las compañeras al inicio de su informe se trata de no dar espacio a la violencia machista.
“Ante eso Mireia Redondo calla”. Esta frase la escriben cuando explican que en grupo de whatsapp de la junta se dice en varias ocasiones que hay mecanismos para inhabilitar y expulsar. ¿Qué tiene de destacable que yo no diga nada cuando se habla de los mecanismos cuando hay personas en el grupo que tienen una participación baja o no intervienen? Esa voluntad de ponerme en el centro de las responsabilidades vuelve a ser errónea, espero que no deliberada. Es errónea porque cualquier persona del comité podría haberse puesto en contacto con la agredida afiliada y las demás agredidas para ofrecer esa posibilidad y no se hizo. Esto es responsabilidad de la junta, no de Mireia individualmente. Y en todo caso también las firmantes y afiliadas más preocupadas por que la agredida o agredidas usaran las vías orgánicas y que aseguran que se preocupan por el bienestar de la agredida, podrían haber contactado con ella, ofrecerse a acompañarla durante el proceso, ofrecerle las vías, llamarla pues tienen su teléfono y preguntarle cómo estaba y qué necesitaba o quería….Esto no es responsabilidad mía ni de la secretaría de prensa. Las mujeres que firman este informe y que destacan que yo callé como si fuera la responsable de gestionar agresiones de la CNT de Barcelona, están en género, por ejemplo, y podrían haber planteado un acompañamiento y apoyo de confianza como se ha hecho en otras ocasiones para la agredida, informarla, preocuparse de su estado etcétera. Pero no lo hicieron. Entonces volvemos a lo dicho anteriormente: al menos empecemos a hablar de responsabilidad colectiva ya que Mireia Redondo no es la “gestionadora” responsable oficial de agresiones, y muchas más compañeras, incluso ellas, podrían haber hecho este acompañamiento. Que la organización no analice que no se ha ofrecido un grupo de apoyo y orientación e información, y busque responsabilidad individual justamente en la única persona de CNT que, de manera personal, ha estado acompañando de manera cotidiana y efectiva a la agredida afiliada viendo la deriva del asunto (cosa que ella misma puede corroborar) es un sin sentido.

“En todo esto Mireia adopta un papel pasivo en las gestiones que realiza el comité, desentendiéndose también de sus funciones como Secretaria de Prensa. Para luego poder seguir atacando a nuestro sindicato y a compañeras por redes sociales”. Empiezo por la última frase. Las compañeras se dan por aludidas, cosa que lamento bastante porque tienen mi teléfono y me podrían haber preguntado directamente en vez de especular y alimentar sospechas, si algún twit iba dirigido a ellas. Lo que las compañeras no deben saber, como he dicho más arriba, es que en twitter hay muchas más cuentas a parte de la mía y que en Anarkomatxis, y a través de su hastag, se denunciaron a más hombres, más actitudes machistas y transfobas y muchísimas situaciones. Esto generó un debate entre muchas personas, hombres y mujeres, algunas de ellas encubriendo directamente a violadores. Si hubiesen dejado las sospechas a un lado y hubieran preguntado directamente, hubieran sabido que se hablaba de muchas personas más. Pero no preguntaron, esto no es mi responsabilidad ya que nunca les he dado motivo de desconfianza. El “para luego seguir atacando” sigue formando parte de la idea de que mi intención es y era atacar el sindicato. Para empezar ni mucho menos mencioné a la CNT atacándola, hubo personas muchísimo más activas que yo. Yo lo que hice fue apoyar a unas mujeres agredidas la afiliada y las que no lo eran, difundiendo su palabra como haría cualquier feminista y como llevamos años haciendo aunque esto comporte admitir que tu organización tiene errores, fisuras y comportamientos cuestionables. Y evidentemente difundir su relato resulta incómodo para las afiliadas y para la organización pero en esos momentos toca estar donde toca estar.
“Por último dejar constancia que sospechamos y lo hacemos fundadamente que Mireia Redondo casi no interviene en los canales oficiales del sindicato o relativiza el tema cuando lo hace, para criticar la mala gestión a posteriori y por las espaldas, tal como ha hecho en su cuenta personal”.
Este párrafo lo relaciono con el párrafo anterior cuando habla de mi papel “pasivo”. Dejo aparcadas por ahora mis intervenciones antes de la publicación del comunicado y me centro en mis intervenciones una vez Anarkomatxis publica el comunicado. Las compañeras se olvidan de mis intervenciones. Y se olvidan del tono de las intervenciones de otros afiliados del grupo. Sobre el tono de las intervenciones de afiliados de la junta (“es una desfachatez lo que están haciendo YA BASTA”, “Personas de este sindicato están implicadas. No somos gilipollas. El jueves lo vamos a hablar”, uso de mayúsculas que como todo el mundo sabe son subidas de voz, o hacer caso omiso de propuestas) es importante destacar que ya en el grupo de género se expresaron sospechas sobre si alguien del sindicato, concretamente de género, llevaba la cuenta. El día 2 una compañera pasa en el grupo de la Junta un whatsapp que le hace llegar el afiliado señalado en el que dice que gente del sindicato ha hecho un grupo de twitter para atacarle. Por dos veces, y luego el día 4, se da por supuesto que la cuenta sale de alguien de la CNT. Siempre se niega, pero parece que no se confía. Incluso habiendo expresado en el grupo de whatsapp de la Junta que puedo explicar de donde sale la cuenta (un grupo de agredidas y las que les hacen el apoyo) sin dar nombres por razones obvias ya que mi militancia de acción directa y acompañamientos es conocida, no se me pregunta, no se me dice que explique de donde sale para entender lo que pasa y disipar dudas, al contrario, como demuestran las insinuaciones hechas por las compañeras en su informe por ejemplo, se interpreta como algo sospechoso. De las sospechas e interpretaciones ajenas no soy responsable, me ofrecí a explicar lo que había ya que cada vez que sale un caso público me preocupo de preguntar e interesarme. En el grupo de la junta no quisieron saber nada, no quisieron informarse, y por tanto no quisieron tener un contacto que podría haber facilitado mucho la gestión de la situación. En asamblea de afiliades volví a negar que yo llevase la cuenta o que supiera que se iba a crear. Dos de las firmantes estaban en la asamblea. Estar negando y que se siga con la especulación no anima a la participación. Tampoco anima que afiliados que ya estaban en un proceso de mediación por comportamientos agresivos en asambleas indicados en reiteradas ocasiones escriban en mayúsculas, afirmen que hay personas del sindicato implicadas y que los toman por gilipollas. Tampoco ayuda que hagan caso omiso de consejos valiosos que yo sé que pueden ser muy útiles y que las y los afiliados que están en el grupo de la junta tienen por seguro que pueden ser útiles por mi trayectoria, ya conocida. Naturalmente hacer caso omiso de propuestas útiles es algo que las que tenemos experiencia sabemos que va a empeorar la situación. Esto, que no tengan en cuenta propuestas sabiendo que tienes mucha experiencia, es básicamente un desprecio, quien sabe si basado en la ya expresada sospecha de mi participación en la cuenta. Y además es un error. Todo esto no anima a tener una participación hiperactiva, aunque sigo sin comprender porqué solo se examina mi participación si la secretaría de prensa no se encarga de gestionar agresiones y además ya había salido de género expresando mi necesidad de descanso. Como mucho se puede decir que no dije en la junta lo mismo que dije en género de que estaba en mis necesarias vacaciones, cosa que no creo que sea motivo de expulsión. O sea que tampoco he sabido si las compañeras en género, también las firmantes, hablaron de tomar cartas en el asunto o no. En todo caso no estoy señalando, solo poniendo sobre la mesa que insistir en ponerme a mi en el centro puede servir para descargar rabia y frustración pero no sirve para ver el fallo colectivo.
Una vez explicado que las misma actitud de sospecha y hostilidad como se ha expresado muchas veces incluso en asambleas no ayuda ni a la participación ni a nada, explicaré intervenciones en el grupo de la junta. Las compañeras firmantes del punto de expulsión eluden expresar primero las sospechas y la hostilidad y segundo mis intervenciones. Solo dicen que tomo un papel pasivo. El día que publican el comunicado lo primero que propongo es que se les diga a las chicas que tienen tal o cual vía de comunicación con el sindicato ya que hay personas ajenas a CNT. Esta apunte se hace más veces. Pero varias personas de la junta no quieren hablar o comunicarse con ellas y que dicen que hay personas del sindicato implicadas. Aunque la postura de no hablar con ellas ha tenido apoyo dentro del sindicato, por mucho que sea una decisión tomada, no deja de ser un error basado en la incomodidad que genera en algunas personas que se mencione al sindicato en redes. De esta propuesta que si se hubiera llevado a cabo habría ayudado mucho a acallar redes y a relajar la situación, en la junta se hizo caso omiso. Es un error colectivo. Una propuesta así no es tener un papel pasivo, otra cosa es que se ignore.
Otra intervención. Cuando se habla en la junta de que el afiliado señalado ha manifestado a personas de la junta que va a ir a la reunión y que no saben si ‘la parte afectada’ va a venir. En ese momento pregunto a la junta si se le ha comunicado a la afectada que vaya a la junta para tratar el tema y de que si en el caso de que se haya hablado con ella si se la ha avisado de que Dani había dicho que iría. Se dice que no se tiene ni idea de si se ha hablado con la agredida afiliada diciéndole que habrá junta y se tratará el caso y que tiene la oportunidad de ir. Expreso que dar primero espacio al afiliado señalado es un error enorme y que se puede leer como un posicionamiento, y que además tampoco si la afiliada agredida querría estar cara a cara con él y al mismo nivel. Se responde que las reuniones son abiertas, se ha autoinvitado y no hay ningún veto, y que no se sabe a quien le toca gestionar esto. También se dice ‘es el pequeño inconveniente de gestionar cosas por twitter’ . Expreso que los reproches de la gestión a quien gestiona, que solo doy un consejo útil y que más diré porque no puedo asistir a la reunión. El hecho de que no se tenga en cuenta el consejo, de que no se tenga ni idea de si se ha hablado con la afiliada agredida y de que no se tenga ni idea de quien gestiona la situación no es responsabilidad mía, en ningún momento me hago responsable de gestionar esto. Vuelvo a la responsabilidad colectiva. Sobretodo en esta observación en la que queda manifiesto que se interactúa con el afiliado pero a la afiliada nadie le dice nada. Se podrá decir que no se sabia como actuar o que no se quiso actuar de otra manera, pero en todo caso mis propuestas son consejos útiles y para nada propios de una actuación pasiva. Simplemente fueron obviados.
Se pregunta sobre la existencia de un protocolo de agresiones, informo que no se acabó, que se dejó de redactar para preparar el 8M y luego con la pandemia pues no se reanudó. Un compañero expresa que sería bueno contactar con la afiliada agredida para informarla sobre la junta, se expresa conformidad. Me sorprende que cuando yo he planteado el tema se me contestara como se me contesta, más tarde lo planteo, para que quede constancia de que se obvian propuestas o se responde de manera hostil. Se da por supuesto que el compañero o yo hablaremos con la afectada. Hablo con ella. Transmito lo que me expresa: que si él va ella no irá, y que le resulta molesto que se supiera que el afiliado señalado iba a ir y no se contactara de inmediato con ella y el resto de agredidas. Más aun sabiendo que él estaba llamando y explicando su versión incluso diciendo que la afiliada agredida y yo llevábamos la cuenta. También explico que la afiliada agredida dice que se está enfocando todo en ella cuando ella solo se identifica con un punto, como mucho dos, del comunicado, que no se trata de encarar solo a ella y al afiliado, se trata de ver si el sindicato quiere abrir un espacio de comunicación con todas. Hay una mayoría de no afiliadas, por eso ha salido todo externamente, que se puede mirar como dar el espacio a las agredidas, no en junta, pero de otra manera. Recuerdo que propuse abrir canal de comunicación con ellas y no se respondió nada al respecto. Una compañera apoya la propuesta. Un afiliado expresa que ya diremos como lo queremos hacer (como lo queremos hacer quien, las agredidas, yo?) Y reprocha que hay gente que sabíamos lo que pasaba y no avisamos orgánicamente. Pero acto seguido dice que en junta poco se puede hacer porque se requiere una comisión de investigación, asambleas… se comunica que se nos han pasado por correo los estatutos. Se sigue insistiendo todo el rato en que género lo sabía pero el SOV no, entonces no hay técnicamente conocimiento y se pone esto en el centro todo el rato. Vuelvo a decir lo de que se trató en género, que hay que entender que la mayoría de chicas denunciantes no son de CNT y que no actuaran como CNT quiera aunque moleste. Pregunto si la CNT va a estar a la altura y que eso depende solo de CNT y no de si tal o cual afiliade usa twitter. Expreso que hay que entender que las implicadas lo han dicho cuando se han visto con fuerzas y que esto es un abecé en temas de agresiones aunque no nos guste, pero que no es el foco central que nos guste o que no nos guste. Que no hay que obligar a hablar a ninguna agredida y que yo soy de las que por militancia priorizo el ritmo de las agredidas, otros priorizaran el ritmo del sindicato. De que lo que no era necesario era mamporrear a quien acompaña o es de “la otra parte” porque se da la impresión de que se culpabiliza a las agredidas. Aviso de la imposibilidad de conectarme al mail. Se responde igualmente que el sindicato no estaba informado y se dice que no es un grupo de debate. Cierto. Decido participar menos pues se me dice que no es un grupo de debate. No sé que tipo de participación más activa se me pide en el informe de expulsión si se me llama la atención porque el grupo no es de debate. Un compañero expresa lo mismo que yo, se le responde bien. Expreso que tengo la impresión de que hago propuestas y se ignoran. Me responden que mejor que deje de meter mierda y que dejemos de usar twitter. Me engancho con el compañero y nos paran. Estas no son maneras para tener una participación agradable. Pero se elude del informe, mis aportaciones y la hostilidad. Se comunica que el afiliado no irá a la junta por decisión voluntaria, se lo comunico a la afiliada. Le pregunto si le apetece venir. Comunico que no le apetece venir por las primeras reacciones en las que se desconfió de quien llevaba la cuenta sin interesarse por ella o las otras chicas y que eso no le daba confianza. Se dice que se la informe de los procedimientos. No entro en debate con una compañera que insiste en cómo ha hecho las cosas anarkomatxis y que la afiliación le de difusión, evito entrar en debate porque me parece inapropiado no ver lo grave de que una afiliada agredida no confíe por las reacciones internas y se siga insistiendo en como se han hecho las cosas ya que se ha avisado de que no es un grupo de debate.
Después de la reunión de la junta confirmo que se me señala ya que se pone en el acta explícitamente que yo sabía lo que pasaba, poniéndome de nuevo en el centro de todo lo que no ha funcionado, y señalando mi actividad en twitter. Con esto y la hostilidad anterior y las decisiones tomadas en la asamblea y en el grupo de whatsapp con las que no estoy de acuerdo como ya expresé en la asamblea extraordinaria, decido limitarme a acompañar a agredidas y seguir intentando descansar. Y no entrar en debates en el grupo ya que dadas las decisiones tomadas no puedo aportar nada. Veo que hay preocupación por el estado de el afiliado señalado y que se apunta que no se está demostrando el mismo interés por el estado de la afiliada agredida. Hago más intervenciones explicando que el afiliado señalado me llama y que yo le aconsejo que deje de mirar las redes y que busca ayuda profesional, incluso le repito lo que otres compañeres le han dicho acerca de contactar con el grupo de apoyo emocional. También digo en la whatsapp de la junta que el mismo afiliado se disculpa por haber dicho en sus múltiples llamadas a la afiliación que yo había creado la cuenta de Anarkomatxis y que estaba triste por la hostilidad que eso estaba generando hacia mi. Más tarde ofrezco mi apoyo y acompañamiento a las personas que integran la comisión de investigación. Y por último participo en hilo de correos electrónicos donde intervienen personas de la junta y de secciones acerca del caso del otro afiliado señalado. En este caso señalo que de iniciar desde CNT un proceso de denuncia policial o judicial sin que la agredida lo sepa o lo haya pedido es complicado y que hay que pensar que hacer esto requiere poner a disposición también un buen acompañamiento para la agredida ya que estos procesos son muy duros y provocan una revictimización constante. Además me pongo a disposición para proporcionar contactos de abogadas feministas que tienen mucha experiencia en esto. Se rechaza esta posibilidad y no se dice nada acerca de iniciar un proceso durísimo sin el consentimiento de la agredida ni sobre la necesidad de, si se inicia, saber acompañar.
Este es el resumen de mis intervenciones y propuestas que el informe de petición de expulsión no indica. Reitero y lo indiqué en la asamblea general extraordinaria que:
1-Los consejos son útiles y basados en la experiencia y se obvian o se rechazan. Eso no es que yo tenga un papel pasivo, es parte de la responsabilidad o no responsabilidad colectiva.
2-Ante la hostilidad y la sospecha, cosa que también expliqué en la asamblea extraordinaria en la que estaban dos de las firmantes del punto de petición de expulsión, es obvio que se participa menos.
3-En el grupo se me llama la atención diciendo que no es un grupo de debate. Entonces en qué quedamos, no es grupo de debate o participo poco.
4-Dicen que adopto un papel pasivo pero soy yo la que hago el acompañamiento a la afiliada agredida y a otra de las agredidas más tarde, cosa de la que ni las firmantes ni otras personas se preocupan ni por hacer ni por organizar. No acabo de entender si lo que quieren decir es que yo no lo he gestionado, pero es que no me corresponde a mi ni a prensa hacerlo.
5-Estoy de vacaciones, y ya voy indicando cuando no puedo mirar correos por falta de cobertura o estoy con visitas en casa o lo que sea. No tengo que pasar una calendarización de mis vacaciones.
6-Me parece bastante grave que todo esto no se indique en un informe tan largo y va en la línea de utilizar un lenguaje y táctica para hacer quedar mal, que es una opción, pero no es argumento. “Todos los hechos aquí descritos nos hacen cuestionar seriamente la verdadera intención política de Mireia Redondo, a sabiendas, además, de su trayectoria militante y cuestionable compromiso en otros espacios, pasando de la izquierda independentista, llegando a CGT y acabando en CNT, para difamarla de esta forma.” Este párrafo habla por si solo. Según mi opinión este párrafo describe la intención del lenguaje usado y la omisión de algunas informaciones. El cuestionable compromiso en otros espacios es una opinión de las mujeres firmantes, no un hecho. Para ello solo hace falta hablar con personas con las que he militado a las que he pedido que avalen mi trayectoria. Obviamente es solamente una parte de la gente, si hace falta puedo seguir pidiendo avales. No entiendo cuál es el problema de haber estado en la Izquierda Independentista y en la CGT, creo que nadie ha nacido en la CNT ni se trata de presentar pedigrí. Se supone que el sindicato está abierto a todas, todos y todes las trabajadoras independientemente de credos o ideologías mientras se respete que es un sindicato anarcosindicalista. Hasta el momento no he hecho ninguna aportación, documento, actividad en el sindicato que se saliera de sus señas. En ocasiones he tenido un papel conciliador e incluso nadie puede decir que haya hecho entrismo de feminismo autónomo en el sindicato. Aún más, cuando me han invitado a dar charlas o escribir artículos siempre he evitado poner en qué organización estoy. Sorprende que las firmantes escriban una frase con tales insinuaciones cuando incluso alguna de ellas había afirmado que no pasaba nada por decir que yo estoy en la CNT en eventos en los que yo participaba. Siempre lo evité para evitar especulaciones como ésta.
Avales:
“Como militantes de la CGT del Baix Penedès solo podemos decir que la entrada de la compañera Mireia Redondo supuso un aire fresco y una forma de militar y de aportar en la Acción Social, el anarcofeminismo, así como la lucha antirepresiva y todo lo que se pedía. Decimos compañera porque a fecha de hoy todavía mantenemos contacto estrecho ymle consultamos alguna cosa sobre temas antirepresivos también, ya que además tenemos un caso en el que ella misma estaba imputada por plantar cara al fascismo.
Sin más los abajo firmantes la avalamos como persona, compañera y militante comprometida: D. S. M, Esther Llopis Xavier Garcia Pueyo, Edu García, Joan Urpí, Manuel Casado.”
“Aquest text té com a intenció desmentir les insinuacions que arriben sobre la veritable motivació de la excompanya de militància Mireia Redondo en les seves militàncies en diferents colectius anticapitalistes. Les persones de l’AJIS i Ajsta, y Endavant dels mateixos barris que vam militar alhora, compartint el seu pas per CAJEI i Endavant, vam compartir espais a nivell local, colze a colze. Afirmem que la voluntat de la Mireia és i ha estat sempre crear espais i xarxes útils per la lluita anticapitalista. Ha estat curosa, atenta i beligerant amb tot allò que no era positiu pel colectiu inclòs si això la duia a mantenir una situació precària dins l’organització. La insinuació de que els seus actes estan guiats per voluntat de traició o de lucre ens fa pensar en un entorn que no ha annalitzat les actuacions de la Mireia.” “Dirigeixo aquest escrit a qui calgui. La Mireia ens ha donat suport psicològic i tècnic sempre que ho hem necessitat demostrant que la sororitat no entén de sigles, entre altres coses. Ella podria haver tret rèdit de moltes gestions, consultes, assessoraments i suports que ha donat y NO ho ha fet, entre altres coses perquè el nivell de confidencialitat que requereixen aquests casos ja els coneixeu i els ha respectat. La Mireis sempre hi és quan d’agressions es tracta, sempre lluita i dona suport en tots els àmbits, dins i fora de xarxes. Els atacs que està rebent són incomprensibles però no rars, es donen en totes les organitzacions en tots els casos.
T Maestre Gutierrez”
Son avales de la CGT y de la EI, espacios a los que se refiere el punto de expulsión. Si hacen falta más, se puede ampliar el espectro.
Lo de usar el término traición, bueno, queda contundente. Sin más.
Sigamos.
La primera imagen que las firmantes adjuntan en el informe es de un hilo que hace referencia a otro debate generado por otro señalamiento. Como decía más arriba si se mira la cuenta de Anarkomatxis, y más aun, si se miran los señalamientos espontáneos durante esos días, se ve que se habla y se debate sobre al menos 5 hombres , más el montón de comentarios que relatan situaciones de abuso y violencia sin poner nombres. Como decía las firmantes, que están en otros frentes de lucha, no conocen ni tienen porqué conocer todos los señalamientos ni debates, ni la cantidad de mujeres que se animan a explicar qué les ha pasado. Por eso no saben que la imagen 1, habla de los posicionamientos en otro caso. La imagen 13.4, el tuit en el que se marca la fecha en el informe, hace referencia a algo que varias mujeres comentamos en redes (y fuera de redes) esos días y desde hace meses: los compañeros anarquistas hacen leña cuando se señala una agresión cometida por un comunista o un miembro de la Izquierda independentista, pero cuando sale Anarkomatxis guardan silencio y se les ve mucho más prudentes). La imagen 13.5, lo mismo, se enmarca en unos debates muy tóxicos que se estaban dando en redes a raíz de otros dos casos que se señalaron. Claro, las compañeras no tienen por qué tener conocimiento, ahora ya lo saben. No voy a exponer aquí nombres de agredidas que participaron en esos debates
La imagen 2, no es un twit mío. Tampoco lo son las imágenes: 9.1, 18, 20, 21, 22, 23, 24, 25, 32, 33.
La imagen 3 es mi retwit al twit de Anarkomatxis difundiendo el comunicado. Sí lo difundí, forma parte de mi disciplina militante feminista difundir la palabra de las agredidas, no le veo problema, aunque resulte incómodo. Se supone que la CNT es feminista, la acción directa y la difusión de agresiones es una herramienta de muchísimas más que hace años que el feminismo aplica. No nos tiene que gustar a todes, pero plantear que es motivo de expulsión es sobrepasar muchos límites. Vuelve a aparecer más abajo diciendo que solo la persona que lleva prensa ve las menciones a la cuenta de CNT. Primero, las menciones las ve toda persona que tenga las claves, no soy la única. Segundo lo plantean como si yo hubiera hecho retwit desde mi cuenta personal porque habría visto la mención en la cuenta de CNT. Obvian que hay canales de coordinación feministas, como en otras luchas, donde se cuelgan, entre otros contenidos, twits a los que se pide difusión. Estamos muy bien organizadas, cosa que debería verse como positiva. Por lo tanto, hacen especulaciones, seguramente por no conocer estos canales en concreto. En este párrafo se dice que pongo en peligro a compañeras por no avisar, y volvemos a vueltas con lo mismo, la misma idea que centra el informe. Las firmantes plantean erróneamente que yo era la única persona conocedora, y la única persona conocedora en el comité, cosa que es una falsedad. Además, aunque la junta y algunes afiliades lo hayan relativizado explicarlo en género como espacio segura fue importante y un inicio, aunque ellas no estuvieran, y fue también un toque de alarma para las que estaban. Además que las firmantes estaban al corriente de algunas actitudes del afiliado del que se habla, por lo tanto no se comprende la reacción de sorpresa y alarma que tienen en el informe. Sí que es cierto que hice difusión del twit de Anarkomatxis en seguida que lo pasaron por el canal de coordinación sin pasarlo por ningún sitio más. Sabiendo que ya habían visto en la junta y en género que se apuntaba al afiliado en la cuenta antes de sacar el comunicado, resulta poco honesto que no se sabía porque yo no puse en el grupo de whatsapp. Ni siquiera recuerdo si ese día tuve cobertura todo el día o no. Pero aun y así, esto se me puede señalar pero decir que las afiliadas corrían peligro o que suponer cualquier otra cosa es otra vez poco honesto. Y no es motivo de generar tal informe de expulsión con tal tono. También es interesante señalar que se percibe como difamación mía lo que pone en el comunicado de Anarkomatxis. No lo redacté, ni voy a exponer a las agredidas a que se cuestiona el comunicado, por lo tanto no abriré la veda de las opiniones al respecto. Lo que sí hay que dejar claro es que se me hace responsable de lo que dicen les demás.
La imagen no sé que número que aparece al lado de la imagen 13 es un retwit a alguien que llama la atención a CNT mencionando el twit del comunicado de Anarkomatxis. Igual que la imagen 15.2. En las dos, se pide a CNT que diga algo. Solo repetir que hago la propuesta a la junta de que es tan fácil como decir a las chicas qué canales de comunicación hay para que contacten con el sindicato. Y que no se hace caso. Hago la propuesta porque estoy de acuerdo con mi propia propuesta, o sea, hablar con ellas. Pues entonces haré difusión de retwits que hagan referencia a que CNT se pronuncie o no. En mi cuenta personal. Podrá molestar e incomodar. Pero eso de difamación tiene poco. Y sigo diciendo, si alguien del sindicato hubiera tenido interés en hablar con las agredidas, hubieran sabido qué pasaba o qué les dolía, pero en vez de eso se negaba la necesidad de hablar con ellas por no haber contactado de manera oficial. Esta comunicación oficial se da el día antes de la junta, cuando Anarkomatxis envía un mail al SOV. Esto se comentó en la asamblea de afiliación y es información que no cuenta y se sigue planteando que ellas nunca se comunicaron oficialmente. No sé si realmente no se dan cuenta de su enroque y de lo que conlleva, es el mismo enroque que mantienen sospechando de quien lleva la cuenta.
Imagen 13.2 y 13.3. Retwits de Anarkomatxis. Sí hice retuits a twits con su hastag sobre todos los casos que salieron. Y retwits de muchas mujeres que andaban usando el hastag. Sinceramente no le veo motivo de expulsión.
Imágenes 16, 17, 19. Se disponen en el punto que explica, a medias, la Asamblea extraordinaria del día 13. Describen una asamblea neutra o “normal” con consenso, sin que no hubieran existido las dinámicas que se dieron de las que, sí, todes las que estábamos fuimos testigos como gritos, comentarios amenazantes como “no se piden más expulsiones porque si no se rompe el sindicato”, “esto es una guerra y hay dos bandos”, “aquí hay gente muy cínica”, “quien nos señala es el enemigo”, más gestos amenazantes, puñetazos y golpes en el mobiliario. Por varias veces. Que las firmantes se ocupen de mis retwits y twits y no de esos comportamientos, que varias personas han señalado varias veces, que han derivado en una especie de mediación para ver si la agresividad que quema y coacciona puede dejar de darse, me dice mucho de cuales son las cosas que preocupan y las que no. Estos comportamientos se señalaron esa asamblea y fueron relativizados como si fuera la manera normal de relacionarse. Si alguien lo tiene normalizado, no es problema de las demás. Cuando se dijo que los golpes al mobiliario eran violencia ambiental, se llamó manipulador a quien lo comentó. Y otras barbaridades que se justificaron con “argumentos” ya manidos como que cada uno es como es. De la coacción, queme, desidia y silencio que pueden provocar en les demás ni se habla, no es importante. Sí que se debaten críticas al comunicado como el disculparse o no, el poner que quien ataca a una sección ataca a CNT y habrá consecuencias….No es verdad que no se expongan críticas y que el consenso venga sin debate. Es falso. De hecho yo y algunes afiliades debatimos cosas al respecto como las dos mencionadas. Esto lo sabréis todas las personas que estabais ahí.
Dicen “Ya en el punto del orden del día, sobre la ratificación de las gestiones del comité, la secretaria de prensa Mireia Redondo, se muestra obstinada con aprobar sólo algunas partes de la gestión”. Para ser fieles a lo que pasó deberían haber escrito que varias afiliadas y afiliados incluso la afiliada agredida expusieron desacuerdos en la gestión y dieron la posibilidad de aprobar la creación de la Comisión de Investigación y no lo demás que se decidió en junta. En esa ronda de votación hubo empate. Entonces se votó la aprobación incompleta o completa de la gestión y se aprobó por dos votos de diferencia. A lo mejor no era que yo estaba obstinada si no que varias personas estaban en desacuerdo y para eso está la asamblea para debatir. Lo de “obstinada” no se entiende mucho en un contexto en el que hubo intervenciones de 15 minutos, gritos, golpes… Además en el caso que fuera obstinada, no pinta nada ahí esa observación a no ser que la cuestión es que se esté pidiendo a la gente que no se pongan en cuestión las cosas. Respecto las imágenes, son twits genéricos que no conocen de cuantas agresiones, gestiones y reacciones estoy hablando, aunque ellas saben que siempre he llevado y asesorado muchas o varias a la vez. Y que si alguien se entretiene a mirar mis redes verán que muchísimos días tuiteo del tema.
Imágenes 26 y 27. Son imágenes de mi conversación con una persona en twitter sobre la situación. Señalan que le contesto a una cuestión que él plantea, y es que ÉL dice que un afiliado le había dicho que se había formado una comisión de investigación. Le contesto que sí, y no entiendo que problema cuando ya se había informado a la afiliación y a la agredida. Y no creo que sea algo negativo si además resulta que es el cauce orgánico. También señalan que menciono a Anarkomatxis si puede resolver una duda, la de la comunicación o no. Lógico que si la duda es si Anarkomatxis se ha comunicado oficialmente, que resuelva la duda Anarkomatxis. No hay nada sospechoso en ello. Y sí, suscribo que está siendo un debate duro, y la frase de la imagen 27. Información interna hubiera sido que le hubiese respondido colgando un twit con una acta. Hablar de una situación no es revelar información interna, no hace falta retorcer la orgánica.
Imágenes 28, 29,30. Lo mismo. Opino de varios procesos al mismo tiempo. De todos los que salen. Con amigas muy amigas con las que nadie me puede decir qué temas puedo hablar o no. No voy a repetir argumentos.
Imagen 34. Un retwit de una cuenta que usa el # y que habla de TERF. De todos los rt todas las personas que usaren el # las firmantes escogen este. Y no los muchos que describen violaciones por ejemplo. Ellas valorarán porque ponen solo este twitt de manera aislada.
Imagen 4 y 5 no aparezco yo. Imágenes 6, 8, 9, 10, 11, 12,13. Son del grupo de whatsapp de género del día que se conoce la existencia de Anarkomatxis y en que la afiliada agredida dice, como ella ha dicho muchas veces, y como se ha dicho aquí, que no seria cosa del sindicato. Una de las firmantes plantea que ojalá solo sean “rollos” de twitter, se lo dice a la agredida. Ella insiste en que no quiere llevarlo por el sindicato. Yo salgo en la foto 6, diciendo que hasta septiembre no hay asambleas de género, cosa que es una obviedad, y respondiendo a lo que una denlas firmantes dice “yo no podré venir a las asambleas”, es que si no hay asambleas hasta septiembre convocadas, pues no las hay, no se comprende el señalamiento ni que se ponga en el informe que yo digo que no es el espacio adecuado porque a la vista de la imagen está que no digo eso, con lo cual, qué se busca construyendo ese relato?. Luego en el informe que se pregunta solamente si la cuenta es de alguien de género. No, tal como se ve en la formulación de la pregunta de la imagen 8, se da por supuesto. Luego ponen una larga intervención mía que hago cuando me levanto y veo muchos whatsapps diciendo que se da por supuesto que lo lleva alguien de género, que se habló en género la cuestión, todo respondiendo a interacciones anteriores , pido confianza hacia las compañeras antes haberlo hablado entre nosotras. Subrayan esta frase y la verdad es incomprensible el porqué, es obvio que el hablar entre nosotras se refiere a los trozos de la conversación en los que se dice sino hablamos el lunes, si no, o cuando. Señalan que digo que por mi el centro no debe ser una cuenta de twitter ni interrogar a las compañeras, básicamente porque en eso se basan las intervenciones, en lo mal que sienta la cuenta. Y luego digo que el centro debería ser lo que le pasa a la compañera agredida pero esto no lo destacan. Señalan que digo que no creo que en género le debamos gestionar nada a el afiliado denunciado, me parece obvio que nos interesa más el apoyo a la agredida, me parece extraño que se señale esta frase. Señalan que digo que demos una importancia relativa y que haya dramas dados los precedentes , o sea, dado el dramón que fue el tema de Daniela Ortiz. Y sí, no entendemos lo mismo por sororidad, y no se puede plantear que hablar de diferencias sea difamar. A ver si ahora no se puede decir que tenemos ideas diferentes de algunos asuntos. Y recuerdo que se plantea en una asamblea de género hacer talleres de sororidad. Luego expreso lo que digo más arriba de la necesidad de vacaciones y no participar en debates estresantes. De todo esto las firmantes deducen que relativizo el tema, pues solo hace falta que le pregunten a la afiliada agredida a la que he acompañado, cosa que las firmantes no, ya sea porque no han podido, o porque no le han preguntado ni cómo está, o porque no han sido un espacio seguro para la agredida.
Imágenes 14 y 15. Son del grupo de la junta de cuando sale la cuenta de twitter. Me ofrezco para explicar de donde sale la cuenta. Las firmantes lo señalan como algo sospechoso, cuando simplemente se trataba de explicarles que era un grupo de agredidas y mujeres que las apoyan. Pero claro cuando andas con la sospecha, prejuzgas. Tampoco nadie me preguntó aunque me ofrecí. Vuelvo a explicar que se habló en género. Y que no se dijo de iniciar nada orgánico. Cosa que ellas mismas señalan que dice la misma agredida. Y que hemos repetido ya varias veces. No repetiré argumentos, solo decir que si se quiere saber porqué luego ellas piden cosas a CNT, que se les pregunte a ellas porqué. Y se deje de construir sospechas sobre mi. Pero no se mostró interés por hablar con ellas, todas. Ellas construyen un relato en el que si no fuera porque un afiliado se da cuenta de mi rt nadie se habría enterado, pero no piensan que lo altamente negligente es que nadie ni de manera personal hablara con la o las agredidas. Se centró tanto todo el mundo en la orgánica y el lo que dolía twitter que nadie cayó en lo principal. Y de todo eso se le señala a secretaria de prensa.
Imagen 31. Mi marcha del grupo de prensa que ya expliqué en la asamblea a la que dos de las firmantes asistieron, por lo tanto saben que decido salir porque se me culpabiliza en el acta de la junta. Y que me ofrezco para urgencias. Decido no desgastarme haciendo faena en un lugar donde se sospecha de mi y se me señala. No soy un peón y no consiento que me traten mal. Menos aún en un lugar donde se milita.
Pues hecho ya el repaso a las pruebas que aportan, yo invitaría a las firmantes a contratar un hacker para ver quien lleva la cuenta. Pero no lo haré porque sería exponer a mujeres agredidas. No soy una chivata. Pero son libres de hacerlo para aclarar sus dudas y sospechas.

Dicho esto, me reafirmo en el inicio del documento. Me parece sospechosa la prisa para presentar el punto sobre mi, prisa que no se ha tenido ni para hablar con las agredidas, ni para hacerles un lugar de confort ni para nada más que gire en torno de la cuestión. También el lenguaje conspiranoico y los dobles raseros. Que se cree tanto revuelo por unos rt y no por actitudes de otros compañeros me parece muy significativo de la situación en la que se halla el sindicato.
Por último agradecer la confianza, cuidados y cariño a mi y a las agredidas de les afiliades que nos lo han brindado.
Salud.

Mireia Redondo Prat

ANARCOFEMINISME: CONTRA ELS ESTATS I PEL SUPORT MUTU (I)

Vull començar a parlar sobre anarcofeminisme pel final. No faré el típic text en que primer s’exposen els orígens, influències i tesis generals si no que començaré per les eines que ens proposa l’anarcofeminisme o el “com”. Segurament sigui un dels seus trets distintius històricament i ara, i, per mi, és una de les seves potències, precisament per això en vull fer la seva carta de presentació.
Una de les tesis que planteja és que no podem separar els processos dels objectius, que no podem usar les eines de l’amo per a crear un nou món. Això significa que en el nostre camí de fer caure el capitalisme, el patriarcat i tot sistema de dominació i opressió, no reforçarem les estructures, eines i opcions del sistema. Per què?
En primer lloc hi ha una qüestió ètica: parlar d’acabar amb opressions des de, per exemple, llocs de poder és un contrasentit. En segon lloc tant des de l’anarquisme con des de l’anarcofeminisme es parla de DISSOLUCIÓ de tota forma de poder i no pas de presa del poder. Per tant també seria una qüestió ideològica essencial, no parlem de reformar el sistema ni d’entrar de forma provisional, parlem de centrar les energies en l’autogestió i l’autoorganització. En tercer lloc hi ha qüestions de tàctica i estratègia de primer ordre: formar part del circuit institucional al nivell que sigui no només el reforça, disminueix la capacitat de fer pedagogia autoorganitzativa i d’exercir Acció Directa sense condicionants ni tutories. A més seguiriem apuntalant aquesta dependència tòxica cap a l’administració que es tradueix en: demanar permís, exigir les molles, demanar que ens tractin com a éssers humans i anar a mínims. Ens coarta a l’hora de fer i a l’hora de parlar.
Al final ens hem de plantejar que quan diem que volem fer caure el Patriarcat si ho estem dient seriosament ens hem de plantejar un “com” que sigui efectiu, constructiu i que suposi una transformació real. Si no, no el farem caure. I segons el meu parer aquí l’anarcofeminisme ens ajuda i molt. A mi la frase “farem caure el Patriarcat” em fa pensar en una revolució d’arrel, real, que dinamiti els fonaments de tot aquest món. També em remet a que cal fer-la, que no ens vindrà feta i que hem de fer camí. Que tenim una obligació certament de passar de! “jo vull” al “jo faig” col·lectivament parlant. I justament per aquests tres llocs on em remet la frase, el “com” és essencial.
No farem caure al Patriarcat i al Capitalisme ni a res si seguim plantejant com a màxima acció i política central la demanda de drets i de bon tracte a les institucions, sigui quina sigui. Una cosa és la necessitat d’assenyalar què fan i què no fan, la necessitat de fer boicot i d’exigir que ens tractin com ens mereixem, la necessitat de fer visible que les institucions exerceixen violència, toleren la violència etc. Però no està escrit enlloc que això ens hagi de conduir a gastar energies en entrar dins d’aquestes, elaborar lleis i protocols per a aquestes o buscar la seva aliança. Al contrari. Si sabem que les institucions són patriarcat, sabem que tenen una limitació, que són com a molt reformables i que no tenen capacitat per canviar les nostres vides. És que precisament estan fetes per a que les nostres vides no canviïn mai! Perquè perdre el temps pidolant i aguantant quan podem funcionar de manera autònoma?
Una de les màximes patriarcals és que necessitem que algun dels seus representants ens faci de tutor ja sigui el pare, el germà, el company, l’ajuntament, un jutge, un títol acadèmic o l’Estat. I doncs per quina raó voldríem adquirir una estratègia que no desobeeixi directament aquesta idea? Els estats i la resta de l’aparell institucional tenen com a objectiu el control, el control de les terres, de qui la pot treballar i com, de qui hi pot viure, de les fronteres, de qui pot passar-les, s’han construït sobre la idea que no totes podíem exercir de metgesses o accedir a la salut del nostre cos, de que no totes ens podíem instruir o ensenyar, que estàvem destinades a fer de dides, que les criatures les criàvem per alimentar la pàtria, que no totes ens podíem afiliar a gremis o sindicar, es basen en la idea de que cal controlar les natalitats, fecunditats, es basen en la idea de la família nuclear heterosexual com a cèl·lula de producció, reproducció i fiscalitat. Doncs trenquem directament amb tot aquest entramat que sabem que té una relació horrible amb nosaltres i els nostres cossos, les nostres vides i els nostres desitjos. Desprenem-nos de la sensació de que no hi podrem trencar perquè aquesta cançoneta frustrant i pessimista no és res més que el que el patriarcat vol que creiem!
Fora tutories. Fora creure que no podem. Comencem el nostre camí sense demanar permís i això vol dir Autogestió i Autoorganització: espais realment autònoms amb eines autònomes i creades i debatudes des de nosaltres i des del nostre camí. Per exemple, creem caixes de resistència feministes, ja que cal garantir que les supervivents de les violències tenen un coixí per despeses judicials o de teràpies, creem una xarxa d’acollida i d’emergència habitacional on no estiguem sotmeses a valoracions institucionals, comencem el camí realment de encarar de manera col·lectives les violències masclistes, fomentem l’autodefensa com una eina més que conviu amb la pedagogia, mirem els límits de la pedagogia, fem educació de i al carrer, als centres de treball de manera horitzontal, combinem aquestes eines de resistència i educació amb la confrontació directa mitjançant el boicot, l’escarni, la Vaga, el sabotatge. Lluitem amb totes les eines pel bon viure, sense deixar respirar ni per un moment qualsevol mostra d’opressió i explotació.

LA UGT ENS TORNA A VENDRE: L’ESCLETXA DE GÈNERE EN LES PENSIONS

Porto dies cremada amb la proposta que ha fet UGT per, se suposa, lluitar contra l’escletxa de gènere en les pensions. Em cou que la presentin com a mesura estrella, feminista i progre perquè no ho és, però sobretot pel retrocés que suposa en un moment en el que ja en tenim massa de retrocés. I em crema perquè joder, estan actuant com les mascotes del Papa Patró i del Papa Estat.

Què ens proposen? Doncs ni més ni menys que en el cas de que en una relació de parella la dona no arribi al mínim cotitzat per a rebre la pensió corrsponent, que l’home li pugui cedir una part de la seva. Posen un exemple clàssic: la dona demana reducció de jornada per cuidar d’algun familiar i l’home segueix treballant a temps complet. Així doncs la seva solució és que es puguin repartir la cotització. Ah sí i moltes guarderies, a cagar la lluita per una criança no productiva.

Per començar això no suposa cap innovació en el meravellós món de la dependència de les dones cap als homes. Ja em diràs tu què aporta de nou que el senyor li doni de les seves molles a la senyora si precisament el sistema contributiu, fiscal, laboral i el marc mental social es basen en això. Però hauríem d’afegir que es basen en un tipus de parella/relació concreta, cosa que empitjora l’enfocament general i el de gènere.

Ens haurien d’explicar per què nassos fomenten així la permanent Violència de l’Estat cap a les dones i per què no proposen altres mesures, encara que segurament la resposta sigui que tenen molt a amagar i callar. L’escletxa en les pensions té la seva base en el sistema contributiu, en el món laboral i en els paràmetres masclistes i és on hem de colpejar fort, en canvi la UGT en comptes de responsabilitzar als responsables (empreses, patronals, partits, Estat, patriarques…) vol que la classe treballadora carregui amb això i que les dones segueixen dependents de. Doncs quina estafa de “sindicat”! Fa vergonya aliena.

Si és que tenen la barra de proposar aquesta mesura, que no és ni de mínims, davant d’una situació de pobresa femenina flagrant i es queden tan amples! L’escletxa de gènere en la pensió de jubilació és de 450€ al mes, o sigui del 36%. Més d’un milió i mig de dones reben pensions de menys de 500€ i un milió de dones majors de 65 anys no reben pensió, reben les molles del que rep el marit, i hauríem de veure si el marit és masclista o no. Per no parlar de com en són de baixes les pensions per viudetat o de que un 74,38% de les prestacions per invalidesa que reben les dones son inferiors al SMI. L’escletxa de gènere en les pensions existeix perquè el sistema contributiu castiga a qui cotitza menys temps, menys quantitat o amb llacunes. Per tant castiga les persones que copen les xifres de: contractes parcials, temporals, reduccions de jornada, treball submergit, treballs de cures…Sí, castiga a les dones que ja venim castigades de l’escletxa laboral.

Se’ns castiga perquè tot està muntat segons la mentalitat patriarcal i de productivitat capitalista: l’home com a pagador, amb sous més alts, i la dona com a sou complementari i encarregada de les cures. Per això tenim pitjors contractes, i reduccions, i llacunes i pitjors pensions i major impacte impositiu. Aquí s’ha d’incidir, en la baralla davant l’escletxa salarial i les discriminacions masclistes, en apretar perquè els permisos i ajudes per cuidar siguin decents, en atacar tant la durada de la jornada laboral com els sous mínims i les rendes bàsiques, en posar sobre la taula el PIB que suposen els treballs de cures, en rebentar les darreres reformes que han allargat l’edat de jubilació i el temps de cotització, en la batalla per unes pensions dignes, en qüestionar el concepte de pensió no contributiva que pressuposa que les dones no han treballat (com si les cures o el treball submergit no existissin) per pagar una misèria..

Que el que s’ha de fer és assenyalar i atacar tota aquesta violència que exerceix l’Estat, que exerceixen les patronals, el Patriarcat, i deixar-se de tonteries de demanar al marit, si és que hi ha, que ens doni un mos del seu entrepà. S’ha de tenir una mica més de dignitat i amor propi i una mica menys de misèria, sí, misèria, perquè amb mesures així es fomenta la normalització de que les dones necessitem una ajudeta, una dependència, un pidolar. I ja està bé joder, que ja haviem sortit de tot això. Fomenteu la desmobilització, la passivitat, la rebaixa de les respostes, amagueu el conflicte real i sou uns irresponsables que teniu la cara dura d’admetre que una mesura així pot tenir l’efecte contrari. Doncs així us retrateu com a còmplices necessaris i conscients de la Violència Masclista en les pensions i el treball i de la Violència de l’Estat. Així que deixeu d’anomenar-vos sindicat, home, tanqueu el xiringo, reconvertiu-vos en el que sou i deixeu de tocar-nos els nassos, que el dia menys pensat ens plantem a la porta i us baixem les persianes.

UGT NOS VUELVE A VENDER: LA BRECHA DE GÉNERO EN LAS PENSIONES

Llevo días quemada con la propuesta que hace UGT para, se supone, luchar contra la brecha de género en las pensiones. Me quema que lo presenten como medida estrella, feminista y progre porque no lo és, pero sobretodo por el retroceso que supone en un momento en el que ya sufrimos bastante retrocesos. Y me quema porque joder, están otra vez actuando como las mascotas de papá Patrón y papá Estado.

¿Qué proponen? Pues nada más y nada menos que en caso de que en una relación de pareja la mujer no llegue al mínimo cotizado para recibir la pensión correspondiente, que el hombre le pueda dar una parte. Ponen de ejemplo un clásico: la mujer pide reducción de jornada para cuidar a algun familiar y el hombre sigue trabajando a tiempo completo. Así pues, su solución estrella es que se puedan repartir lo cotizado. Ah bueno y muchas guarderías, que le den morcilla a la pelea por una crianza no productiva.

Para empezar esto no supone para nada una innovación en el maravilloso campo de la dependencia de la mujeres hacia los hombres. Ya me dirás qué aporta de nuevo que el señor le de sus migajas a la señora, si precisamente el sistema contributivo, fiscal, laboral e incluso el marco mental social se basan en eso. Pero tendríamos que añadir que se basan en un tipo de pareja/relación concreta, cosa que empeora el enfoque general y el enfoque de género.

Deberían explicarnos porqué narices fomentan así la continuada Violencia del Estado hacia las mujeres y porqué no proponen otras medidas, aunque seguramente la respuesta sea que tienen mucho que esconder y callar. La brecha en las pensiones tiene su base en el sistema contributivo, en mundo laboral y en los parámetros machistas y es ahí donde hay que dar fuerte, en cambio UGT en vez de responsabilizar a los responsables (empresas, patronales, partidos, Estado, patriarcas….) pretende que la clase trabajadora cargue con eso en sus espaldas y las mujeres sigan dependiendo de. Pues menuda estafa de “sindicato”! Da vergüenza ajena.

Si es que tienen la desfachatez de proponer esa medida, que no es ni de mínimos, ante una situación de pobreza femenina flagrante y se quedan tan panchos! La brecha de género en la pensión de jubilación es de 450€ al mes, o sea del 36%. Más de un millón y medio de mujeres reciben pensiones de menos de 500€ y un millón de mujeres mayores de 65 años no reciben pensión, reciben las migajas de lo que recibe el marido, y claro tendríamos que ver si el marido es machista o no. Por no hablar de lo bajas que son las pensiones de viudedad o de que un 74,38% de las prestaciones por invalidez que reciben las mujeres son inferiores al SMI. La brecha de género en las pensiones existe porque el sistema de cotización contributivo castiga a quien cotiza menos tiempo, en menos cantidad o con lagunas. Por lo tanto castiga a las personas que copan las cifras de: contratos parciales, temporales, reducciones de jornada, trabajo submergido, trabajos de cuidados…Sí, castiga a las mujeres que ya somos castigadas con la brecha laboral.

Se nos castiga porque todo está montado segun la mentalidad patriarcal y de productividad capitalista: el hombre como pagador, con sueldo mayor, la mujer como sueldo complementario y encargada de los cuidados. Por eso tenemos peores contratos, y reducciones, y lagunas y por ende peores pensionesby mayor impacto impositivo. Entonces aquí hay que incidir, en la pelea ante la brecha salarial y las discriminaciones machistas, en apretar para que los permisos para cuidar a familiares sean decentes así como las pensiones por lo mismo, en atacar tanto las duración de la jornada, como los sueldos mínimos y rentas básicas, en poner sobre la mesa el PIB que suponen los cuidados, en rebentar las últimas reformas que han alargado la edad de jubilación y el tiempo de cotización, en la pelea por unas pensiones dignas, en poner en cuestión el concepto de pensión no contributiva que presupone que las mujeres no han trabajado (como si los cuidados o el trabajo submergido no existieran) para pagarles una miseria…

Que lo que hay que hacer es señalar y atacar toda esta violencia que ejerce el Estado, que ejercen las patronales, que ejerce el Patriarcado, y dejarse de monsergas de pedir al marido, si lo hay y si le apetece, que nos dé un poco de su bocadillo. Hay que tener un poco más de dignidad y amor propio y un poco menos de miseria, sí, miseria, porque con medidas así se fomenta que se normalice que nosotras necesitamos una ayuda, una dependencia, un pedir. Y ya está bien, que ya habíamos salido de todo eso. Fomentais la desmobilización, la pasividad, la rebaja total de las respuesta, escondeis el conflicto real y sois unos irresponsables que teneis la cara dura de admitir que una medida así puede tener el efecto contrario. Pues así os retratais como cómplices conscientes y necesarios de la Volencia Machista en las pensiones y el trabajo, y la Violencia del Estado. Así que dejad de llamaros sindicato hombre, cerrad el chiringuito, reconvertiros en lo que sois y dejad de tocarnos las narices, que el día menos pensado nos plantamos en la puerta y os bajamos las persianas.

MACHISMO Y FASCISMO: DOS HERMANOS A DESTRUIR

Ninguno de los discursos que estamos escuchando y leyendo ultimamente sobre la maldad de las mujeres y nuestra poca veracidad es nuevo, ninguno. Y lo que resulta aterrador y asqueroso al mismo tiempo es que ya sabemos de donde vienen y a donde nos conducen.

¿A quién no le han venido a la memoria los hombres de blanco clamando desde el púlpito que las mujeres llevan a los hombres a la ruina desde los tiempos de Eva y Lilith?

¿A quién no le han venido a la memoria las mujeres republicanas, rojas y rebeldes rapadas, vejadas y violadas por guarras, por perras, por descaradas?

A mi sí! Me he pasado horas digiriendo las barbaridades dichas sobre el caso del Arandina, que son las mismas que las que se dijeron en el caso de la Manada. Y sí! Son las mismas barbaridades que se dicen cuando se cometen violaciones, abusos y malos tratos justo al lado de casa. He estado pensando en qué decir, pero ya hemos dicho tanto, hemos dicho mucho y demasiado. Para mi ya no caben textos correctos, ni técnicos, ni pedagógicos. Lo que hace falta es mirar bien la situación, y la cosa está así: los gérmenes del fascismo y el machismo que nunca se fueron siguen yendo de la mano y aparecen cuando hablamos y decimos lo que hay.

¿Qué sería del fascismo sin el intento de domesticación de las mujeres, de las sexualidades, de las familias? ¿Qué sería del fascismo sin la sensata y silenciosa paridora de soldados y trabajadores patriotas? ¿Qué sería del fascismo sin las mujeres que se comportan y sin la supremacía del patriarca? ¿Qué sería del fascismo sin papá Estado controlador y sancionador hiperbolizado? ¿Qué sería del bienestar de los paters sin la domesticación de las secciones femeninas? ¿Cuánto le duele a este macho de VOX que una mujer le escupa en la cara y le haga tragarse sus palabras? No es nuevo que nos digan lo que nos dicen, que nos teman, que nos insulten, que nos degraden, lo sabemos porque nuestras bisabuelas lo sufrieron y se enfrentaron a ellos incluso con fusiles. ¿Qué haremos nosotras?

Sí. El fascismo se alimenta de machismo. El machismo se alimenta del fascismo. Son dos hermanos siameses a destruir! Sea donde sea y con los medios que sean necesarios! Sin excusas, ni peros, ni “es que pobres”! Si pensamos que no pagaremos caro todas las personas dejarlos pasar ante las agresiones machistas es que no hemos aprendido nada! Nunca los debemos dejar pasar sin plantar cara! Nunca debemos hacerles ninguna concesión! Ni una! Porque ellos no tendrían piedad con nosotres, piedad que por otro lado se pueden meter por dónde les quepa.

Estamos cansadas, asqueadas, cabreadas y lo llevamos acumulando durante siglos! No debatimos! No discutimos! Solo debemos destruirlos! Que teman nuestro miedo y nuestra rabia!

MASCLISME I FEIXISME: DOS GERMANS A DESTRUIR

No és nou cap dels discursos que estem escoltant i llegint últimament sobre la maldat de les dones i la nostra poca veracitat, cap. I el que és aterrador i fastigós a la vegada és que ja sabem d’on venen i a on condueixen.

A qui no li han vingut al cap homes de blanc cridant des del púlpit que les dones portem als homes a la ruïna des dels temps d’Eva i Lilith?

A qui no li han vingut al cap les dones republicanes, roges i rebels rapades, escarnides i violades per guarres, per “perras” , per descarades?

A mi sí! He passat hores digerint les barbaritats dites sobre el cas de l’Arandina, calcades a les que es van dir en el cas de la Manada. I sí! Són barbaritats iguals a les que es diuen quan es cometen violacions, abusos i maltractaments al costat de casa nostra. He estat pensant què dir, però ja hem dit tant, hem dit molt i massa. Per mi no hi caben textos correctes, ni tècnics, ni pedagògics. El que cal és mirar la situació com la que és: els gèrmens del masclisme i del feixisme que mai han sortit d’aquí segueixen anant de la maneta i apareixen quan parlem i diem el que hi ha.

Què seria del feixisme sense l’intent de domesticació de les dones, de les sexualitats, de les families? Què seria del feixisme sense l’assenyada i silenciosa paridora de soldats i treballadors patriotes? Què seria del feixisme sense les dones que es comporten i sense la supremacia del patriarca? Què seria del feixisme sense el pare Estat controlador i sancionador hiperbolitzat? Què seria del benestar dels paters sense la domesticació de les “secciones femeninas” ? Què li fa més mal a aquest mascle de VOX que una dona que li escupeixi a la cara i li faci empassar les seves paraules? No ens és nou que diguin el que diuen, que ens temin, ens insultin, ens degradin, ho sabem per les nostres besàvies que ho van patir i s’hi van encarar fins i tot amb fusells. I doncs què farem nosaltres?

Sí. El feixisme s’alimenta del masclisme. El masclisme s’alimenta del feixisme. Són dos germans siamesos a destruir! Sigui on sigui i pels mitjans que siguin necessaris! Sense excuses, ni peròs, ni “és que pobres”! Si pensem que no ens sortirà car a totes les persones deixar-los passar davant les agressions masclistes és que no hem après res! Mai els hem de deixar passar sense plantar cara! Mai els hem de fer cap concessió! Ni una! Perquè ells no tindrien pietat amb nosaltres, pietat que d’altra banda es podrieon ficar per on els hi càpiga.

Estem cansades, i fastiguejades, i emprenyades i ho portem acumulant des de fa segles! No hi debatem! No hi discutim! Només destruim-los! Que temin la nostra por i la nostra ràbia!

Una superviviente cualquiera contra la Academia. De víctimas y justícia restaurativa

Mirad, yo no tengo formación académica en cuestiones de género, de atención a víctimas o cosas por el estilo. Tampoco tengo formación académica en derechos laborales o economía pero no por eso no tengo la capacidad para discernir si sufro o no discriminaciones laborales, explotación o acoso. Sé que soy una trabajadora y que vivo en condiciones concretas por esta razón, bien y porque ya sabéis, la lucha de clases que ahora no hace falta que os cuente.
Si por ejemplo sufro acoso sexual laboral me reconozco como víctima de este acoso. Las consecuencias de tal acoso pueden llevarme a enfermar, perder el trabajo y un largo etcétera. Y mi lucha, en caso de tener energías, no siempre tengo que hacerla desde el papel de la vikinga a la que nada afecta ni desde el quiebre total. Porque depende del momento, de la persona y de mil factores más el cómo se afronta este acoso. Hay personas que necesitan más o menos tiempo de recuperación, si es que se recuperan del todo, que necesitan más o menos acompañamiento, que aceptan o no que han sido víctimas y que son supervivientes… La cuestión es que yo sé, sin formación alguna, que contra estas situaciones me puedo organizar para evitar ser víctima de discriminaciones y condiciones terribles en el trabajo y para facilitar el no verme sola.

 

sola

¿Qué quiero decir con todo esto? Que me pasa lo mismo con lo que decía al inicio, con las cuestiones de género, las agresiones, el machismo. Sé perfectamente que he sido víctima y soy superviviente. De hecho uso los dos conceptos indistintamente y no siempre los vivo de la misma manera, para mi no son estáticos. Me explico: no estoy siempre igual con mi mochila y con esto no me refiero a que sea un alma en pena sino que a veces me dan energía, a veces me definen, a veces no, pero nunca lo siento como un peso porque no los vivo mal, o sea, el agresor es el responsable ni me siento culpable ni nada parecido. No ha sido siempre así, he pasado por momentos mierdosos por largo tiempo. Era exactamente el tiempo que necesitaba, guste o no guste. Ahora bien, yo lo que no haré es aplicar mi manera de procesar, digerir, mis tiempos, mis comportamientos, a todas las víctimas y supervivientes como si una sola manera de afrontar fuera el absoluto. Y esto sí que es cierto que solamente lo entiendes cuando basas el acompañar en la escucha activa, en una parte más de una lucha, en un apoyo lleno de contenido y en una propuesta que nace de la autoorganización y no desde las academias, la falsa neutralidad de las grandes teorías y el confundir el “yo” con el “nosotros”.
Tenemos la manía de pensar que la formación académica y la titulación son garantía de algo pero los diplomas sin conciencia o sin perspectiva quedan vacíos, y no hace falta tener títulos para actuar con conciencia y perspectiva. Pero seguimos actuando desde la visión de que alguien con títulos tiene más peso. Una contradicción más. La cuestión es que de la misma manera que no podemos decir que un sindicalista liberado, profesionalizado, viva el trabajo como el currante que ahí se queda, que está ahí día tras día y que sufre, o que alguien formado del relaciones laborales pueda defender los intereses de las trabajadoras, en cuestiones de género podríamos abrir el mismo debate, sería interesante. No porque piense que desde la academia o la profesionalización no se sufran violencias machistas sino porque ninguna de las dos condiciones o maneras de hacer o herramientas tienen porque ser honestas ni tienen porque sentar cátedra.
De la misma manera que podemos encontrar profesionales de la atención fantásticas, nos podemos encontrar profesionales que digan a una víctima que se está haciendo la víctima.
Bien, para no enredarme aquí, sigo. Una de las cuestiones que me tenía atrapada estos días es la imagen y el papel de “víctima”. Creo que últimamente se está utilizando desde diversos sectores la imagen de las víctimas y las víctimas mismas como una tribuna desde la cual tener razón y referenciarse. Esto que muchas veces se acompaña de un llamamiento al “feminismo responsable” es peligroso por varios motivos:
-En un afán por definir una sola imagen de víctima, una víctima tipo, se descarta precisamente la estructuralidad de la violencia machista. Plantear, además, que hay mejores o peores formas de vivir y afrontar psíquicamente y emocionalmente las agresiones no solamente es altamente impositivo, supone una colaboración directa con todo el discurso de deslegitimación de las víctimas. Esto es una irresponsabilidad absoluta.
-Percibo cierta aversión hacia las víctimas a las que les cuesta más tiempo superar ciertas situaciones, o hacia las que no se muestran fuertes y sanadas. Yo lo que veo es aversión hacia la vulnerabilidad y hacia la tan denostada debilidad.
-El hecho de que a alguien le suponga una molestia la vulnerabilidad para elaborar su hipótesis me hace pensar que la neutralidad ni es real ni es positiva, que aparcar todo lo que se refiere a la vulnerabilidad cuando hablamos de agresiones y abusos es altamente irresponsable y altamente sistémico. Y que si la causa (teórica) descarta el dolor y el acompañar, entonces no es una causa válida.

lisbeth

-La confusión, no sé si deliberada, entre ser víctima/superviviente y victimizarse no sólo es ofensiva (que no es lo mismo que provocadora), también es altamente irresponsable. Escrito más bonito: saberse víctima de una opresión/agresión no es sinónimo de “hacerse la víctima”, ese mecanismo que por cierto usan muchos agresores para justificar su falta de responsabilización. Verbalizar que eres o has sido víctima y expresar qué es lo que necesitas para sanar y reparar es sano, no es victimizarse. De hecho cada vez que alguien supone que por estar dolida, jodida o identificarte como víctima, no piensas con claridad, pides demasiado, exageras o vaya usted a saber, lo único que hace es infantilizarnos y repetir el esquema heteropatriarcal según el cual somos demasiado emocionales, demasiado infantiles, demasiado histéricas, poco racionales y necesitamos tutoría y conducción. Y es altamente irresponsable. Que además sea precisamente en las violencias machistas donde más se repita este discurso de que las víctimas no pensamos claro y nos revictimizamos me lleva a pensar en el alto componente misógino del tema.
-Todas sabemos que los medios, el sistema judicial, el sistema legal y el sistema político ni son la solución ni tienen interés en transmitir una imagen de las víctimas que no sea la de la absoluta dependencia del sistema. Sabemos que se usa y se usará el feminismo como un lavado de cara y un caballo de batalla electoral. Que se apropiarán de lemas. De luchas. Sabemos que siempre estamos en estos debates sobre qué hacemos y cómo cuando una lucha se convierte en masiva, qué tiene de positivo, qué peligros entraña. Sabemos que el sistema marca una agenda. Y que hay colectivos que lo consideran importante. Pero esto, según mi parecer, no nos tiene que llevar a pensar que lemas como “nos están matando” son hacerse la víctima. Que nosotras tengamos debates y carencias, que nos cueste tejer, hacer contradiscurso o llegar, que el sistema sea una basura, no son argumentos para dejar a las víctimas colgadas o dejar de lado reivindicaciones y luchas reales.
-Que se nos encorseta en el papel de dóciles, víctimas dependientes e impotentes, lo tenemos claro desde hace ya tiempo. Que de ahí deduzcamos que entonces lo que hay que hacer es dejar de visualizar las violencias que recibimos me parece irresponsable. Como alternativa tenemos la autodefensa y la colectivización de la gestión de las agresiones, que por cierto tiene muchas denominaciones como justicia restaurativa de la que luego hablaré. Por otra parte si hay víctimas que viven el proceso desde la visión sistémica de lo que debe hacer una víctima quizás es una mejor alternativa acompañar y dar herramientas más que reprocharle que se comporta como una víctima dependiente.
A veces pienso que la aversión hacia hablar y mirar a la cara a las víctimas y agredidas, sobre todo a las que no se muestran asépticas o super sanadas, también tiene que ver con la aversión a ver y mirar a la cara a victimarios y agresores, sobre todo en nuestros espacios. Que no digo que sea fácil si el agresor es nuestro amigo/hijo/hermano/compañero, pero esto no justifica cargar contra las víctimas, la autodefensa y otros principios. Ciertamente es una de las grandes carencias: cargar contra la agredida para proteger al compañero, caer en querer imponer el ritmo y el dolor del entorno a la víctima, no saber acompañar colectivamente (porque no lo tiene que hacer la agredida ni su grupo de apoyo) al entorno, y, para mi la más perversa, no querer hacer hacer un debate colectivo. ¿Pero desde cuando las carencias nos llevan a la renuncia? Y esto me conecta con el tema de siempre: desresponsabilizar a agresores y colectivos para responsabilizar a las víctimas por partida doble.
Seguro que me dejo muchas aristas y algunos puntos no los desarrollo más porque en otros textos los he tratado.
La manera de construir o imponer una manera de ser o nombrarse víctima juega un papel tan importante como, por ejemplo, la manera de delimitar lo que es una agresión, a la hora de ver como afrontamos las agresiones ya que son los primeros pasos. Si estos pasos fallan, falla la manera de afrontar por mucho que las herramientas sean consideradas alternativas. Por ejemplo no se puede considerar gestión colectiva si el colectivo no lo considera agresión. Así debemos poner sobre la mesa, para empezar, el peso del “nosotras” y ser muy muy honestas. Sabemos, porque no somos nuevas, que si la asamblea o colectivo decide que eso no es agresión, no lo será ya que lo que no se nombra no existe (bueno, no existe a corto plazo, sabemos que nos estamos haciendo trampas al solitario). Entonces no podemos confiar en que el nosotros sea honesto, no se equivoque, o no se autoengañe. Tampoco podemos hablar de justicia restaurativa o feminista o no punitiva si no empezamos admitiendo la ofensa/agresión, sin reconocer las agresiones usar estas herramientas es una quimera y una trampa. ¿Por qué?
-La justicia restaurativa efectivamente no se basa en el castigo ni en el sistema judicial/legal que es profundamente patriarcal. También hay de decir que no excluye que la agredida utilice el sistema de manera simultánea. Pero la primera base para que se pueda aplicar es que al agresor admita que ha agredido y quiera reparar.
-La justicia restaurativa requiere también una consciencia colectiva de reparación y el colectivo tiene que aportar en positivo.
-No se presiona a la agredida para que tenga prisa en “perdonar” ni siquiera en que lo haga.
Y se le pregunta qué necesita y se actúa según ese criterio.
-Se parte de la voluntad de sanar a las agredidas (sabiendo que no siempre será posible sanar del todo) y hacer avanzar el colectivo hacia la prevención y sensibilización.
-Se trabaja con el agresor pero no como centro. Y el trabajo no se basa en justificar sino en responsabilizarse, haciendo pedagogía pero de verdad, no pasando un texto para leer ni dando una palmadita en la espalda.
-No es una mediación,no funciona como tal. Se descarta la mediación ya que en casos de abusos no se puede aplicar una mediación, sería vaciar de contenido absolutamente todo.
Esta propuesta no está lejos de lo que se hace desde la Autodefensa Feminista (acompañarla a ella, reconocimiento de la agresión, no usar mediaciones, hacer debate colectivo, reparación, no imponer tiempos a la agredida, hacer un grupo que lo trabaje con el agresor si hace falta…). Entonces no acabo de entender por qué perseguir o atacar a la ADF poniendo como excusa y escudo la justicia restaurativa, que son clavaditas y más cuando quien lo hace no reconoce las agresiones!!
El antipunitivismo no es “vamos a convivir con agresores, no reconocemos las agresiones ya que los agresores sufren… “. El antipunitivismo parte justamente del reconocimiento y la necesidad de reparación y responsabilización no solamente de la víctima. Tenemos que ser muy serias y no usar el comodín del antipunitivismo para evitar hacer el trabajo colectivo y evitar mirar a la situación cara a cara.
En fin, voy acabando que ya estamos a julio y la cabeza me funciona a ratos. Pienso que cuando se abren estos debates hay que hilar fino, estar todas e ir con cuidado. Y sobre todo no perder de vista que la consecución de un mundo mejor no se hace desde grandes hipótesis sino desde nosotras y nuestras cotidianidades. Así, como lema, que no nos deshagamos nosotras de las herramientas de la Autodefensa Feminista.
Feliz verano!